La nueva Ley Federal de Cine y el Audiovisual abre la posibilidad de que Tamaulipas se convierta en un destino más atractivo para producciones de plataformas como Netflix, Amazon Prime Video, Disney+, Max y otras empresas de la industria audiovisual, al fortalecer los incentivos para filmar en los estados y facilitar la coordinación entre la Federación y las entidades federativas.
La legislación, que sustituye a la antigua Ley Federal de Cinematografía, establece un nuevo esquema para impulsar la producción cinematográfica y audiovisual en todo el país, mediante apoyos, estímulos e incentivos dirigidos tanto a productores independientes como a proyectos nacionales e internacionales.
Uno de los cambios más importantes es que el Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), a través de la Comisión Mexicana de Filmaciones, deberá trabajar de manera coordinada con las comisiones y oficinas de apoyo a filmaciones de las entidades federativas para promover el talento, la infraestructura y las locaciones disponibles, además de facilitar los permisos necesarios para la realización de producciones cinematográficas y audiovisuales.
Con ello, estados como Tamaulipas podrían posicionarse para competir por proyectos de cine, series y documentales producidos por plataformas de alcance internacional, aprovechando escenarios naturales como Playa Miramar, La Pesca, la Reserva de la Biosfera El Cielo, la Sierra Madre Oriental, la frontera norte y la arquitectura histórica del sur del estado.
La nueva legislación también contempla apoyos para el desarrollo de proyectos audiovisuales, producción y postproducción, festivales de cine, muestras itinerantes, cineclubes, formación de nuevos talentos, preservación del patrimonio cinematográfico y participación en festivales nacionales e internacionales, ampliando las oportunidades para creadores y productores de las entidades federativas.
Además, el IMCINE tendrá la responsabilidad de fortalecer las actividades cinematográficas en todas las regiones del país, impulsar la circulación de producciones nacionales y promover la descentralización de la industria audiovisual, con el propósito de que los beneficios económicos y culturales del sector lleguen más allá de la Ciudad de México.