La piel es poderosa enviando señales sobre sus necesidades y lo que no le conviene. Una de las maneras preponderantes de comunicar es a través de la «inundación», conocida en inglés como skin flood. Se refiere a ciertas condiciones que sobresaturan la salud cutánea.

A veces empleas sustancias que, en lugar de corregir afecciones, exceden la resistencia de la epidermis. La consecuencia es la ineficacia de los ingredientes y la manifestación de alteraciones dermatológicas que demandan atención médica.

La precaución con las dosis de los activos cosméticos y el conocimiento de las fórmulas suministradas al rostro son puntos indispensables para minimizar el riesgo de pieles inundadas. Te enseñamos a detectar los síntomas de esta afección y los métodos para aliviarla.

¿En qué consiste el efecto «skin flood»?

La piel inundada es una secuela de la sobreexposición a principios activos contenidos en los productos que empleas para el cuidado facial. Los signos aparecen transcurrido cierto tiempo desde el aporte de los activos. No obstante, en algunos casos, la skin flood es visible de inmediato, cuando la persona usa por primera vez un nuevo cosmético.

Los síntomas tienen que ver con el enrojecimiento, la descamación, el acné o un notable aspecto grasoso en la cara. No quiere decir que la fórmula sea dañina, sino que las singularidades de la piel receptora incrementan la sensibilidad frente a composiciones fuertes.

Clasificación de la «skin flood»

La inundación cutánea tiene que ver con el suministro de principios activos muy fuertes o contraindicados. También está vinculada a la sobreabundancia de nutrientes y óleos. A partir de allí, este efecto comprende 2 clasificaciones.

La irritativa se origina por el uso de exfoliantes con hidroxiácidos alfa o beta que alteran el pH y la barrera cutánea. La hipersensibilidad deriva en la producción excesiva de grasa y en acné, porque la piel se descontrola buscando un equilibrio.

De igual manera, puede producirse una dermatitis de contacto irritativa. Esto, de acuerdo con las propiedades del producto irritante y las características de la exposición a este.

En cuanto a la inundación por saturación, sucede en pieles con tendencia al acné, congestionadas por activos que no necesitan. Estos cutis reciben una sobrehidratación y acaban con procesos inflamatorios y poros colmados de grasa, incrementando el peligro de atraer bacterias y generar brotes.

Si el acné es leve, se sugiere un tratamiento tópico que abarque limpieza con jabón neutro y no explotar los comedones. De igual manera, es buena la aplicación de retinoides, peróxido o ácido salicílico, según lo que ordene el dermatólogo. Cuando es grave, el doctor podría recurrir a tratamientos sistémicos orales.

¿Cómo tratar la «skin flood»?

Lo adecuado es no aventurarse a resolver por sí solos un caso de skin flood. La asistencia médica siempre será el mejor camino, sobre todo cuando los síntomas no cesan.

Al detectar reacciones cutáneas por un cosmético, suspéndelo y consulta con el especialista.
El dermatólogo precisa si hay que regular las dosis o si lo pertinente es sustituir. En todo caso, es imprescindible conocer el tipo de piel para saber qué formulación simpatiza con ella.

Por lo general, es recetada la niacinamida para aliviar la inundación cutánea irritativa o los ácidos salicílico y glicólico si la reacción corresponde a una saturación. Adicional a ello, los siguientes consejos sirven de ayuda en el alivio de las pieles inundadas.

Mascarillas antioxidantes

La mayoría de los preparados con ingredientes naturales proporcionan efectos antioxidantes, restauradores e hidratantes. ¿Cuáles son útiles?

Aloe vera: funciona como emoliente, antiinflamatorio y cicatrizante. Offarm puntualiza la indicación de esta planta medicinal en casos de eccemas secos, irritaciones, acné y otras alteraciones cutáneas.

Árbol de té: si el diagnóstico es acné leve, es probable que el árbol de té colabore en la recuperación. Una investigación sobre la planta reseña que las preparaciones con un 10 % de su aceite esencial son eficientes frente a infecciones, forunculosis, dermatitis y acné.

Centella asiática: un artículo divulgado por Fronteras en Farmacología destaca las propiedades de esta hierba.

Desinflama, combate el estrés oxidativo e interviene en la mejora cutánea. También es eficaz cicatrizando, sanando quemaduras y aumentando la síntesis de colágeno, agrega la publicación Avances de Dermatología y Alergología.

Aguas termales

Las aguas termales cosméticas son recomendadas para restaurar las pieles dañadas, devolviéndoles el equilibrio. Tienen la capacidad de regenerar, suavizar e hidratar a partir de su composición mineral.

Higiene facial prescrita

La higiene facial guiada por dermatólogos contribuye con la revitalización de la barrera cutánea. Similar a los pasos de los rituales de belleza ordinarios, hay que cumplir con la limpieza profunda, la exfoliación, la humectación y la fotoprotección, pero atendiendo a la prescripción médica.

Solo así conseguirás una dermis saludable, indispensable para que cumpla los propósitos enfatizados por la Academia Española de Dermatología y Venereología:

Órgano barrera.
Defensa inmunitaria.
Activación de vitamina D.
Regulación de la temperatura.
Medio de excreción sensitivo y estético.

¿Puede prevenirse la piel inundada?

La respuesta es sí. Lo primordial es respetar el tipo de piel, proporcionándole activos cosméticos que respondan a sus características. Otro consejo es incorporar los productos faciales poco a poco, para probar posibles reacciones secundarias.

Lee con atención las instrucciones de aplicación. Omitir esta revisión es desconocer con qué frecuencia es recomendable el uso. Si en cualquier escenario el cutis no asimila las fórmulas, es necesaria una evaluación médica que establezca el tratamiento apropiado para la skin flood.