El paciente migrañoso debe tomar a diario el tratamiento preventivo, si el médico así lo ha recetado. Hay ciertos factores que pueden desencadenar la migraña. Es recomendable conocer los que más afectan al paciente y evitarlos.

El objetivo de iniciar una serie de medidas preventivas es reducir la frecuencia de los ataques de migraña y su intensidad, evitar las bajas laborales e inconvenientes sociales y personales y mejorar la vida de estas personas:

-Es importante controlar los horarios de comidas y de sueño, ya que las alteraciones de los mismos pueden producir
ataques de migraña.
-El estrés desencadena la migraña, por lo que se aconseja evitarlo, en la medida de lo posible.
-Se debe intentar no tomar cafeína, alcohol y realizar una actividad física regular. En el caso de que existieran
concomitantemente patologías como la ansiedad o la depresión, deben tratarse convenientemente.
-En caso de que aparezca el ataque, se debe tomar la medicación lo antes posible. Es preferible tomarla pronto y
controlar la intensidad del ataque, antes que esperar a que aparezca el dolor, ya que será más difícil
controlarlo. Deben evitarse las combinaciones de opiáceos y derivados ergotamínicos, y abstenerse del consumo
masivo de analgésicos en general para evitar la cefalea secundaria a esto (cefalea por abuso de analgésicos).
-Es preciso consultar con el médico o el farmacéutico la manera de tomar la medicación, ya que con algunos
triptanes puede repetirse la toma dos horas después de la primera si no ha desaparecido el dolor (aunque no deben
tomarse más de dos dosis en 24 horas).
-Una vez tomada, hay que permanecer en reposo. Si es posible, es conveniente dormir, ya que el sueño disminuye el
dolor. En caso de que el paciente no pueda conciliar el sueño, al menos debe tumbarse en una habitación oscura y
silenciosa, hasta que la medicación comience a hacer efecto.