Excederse en la cantidad de porciones, adelantar las viandas de la semana o anticiparse a la preparación de tentempiés por algún evento son motivos para refrigerar los alimentos cocidos. El propósito es conservar por más tiempo las provisiones. Pero, ¿cuánto dura en la nevera la comida cocinada?

Aunque esta práctica es común, llevarla a cabo sin considerar que el proceso de refrigeración marca una caducidad, arrastra algunas consecuencias. Todo alimento —cocinado o no— tiene una fecha de vencimiento, incluso aquellos que puedes congelar. Te lo explicamos.

¿Por qué es necesario guardar en la nevera la comida cocinada?

El batch cooking o «cocinar por lotes» suele practicarse con la intención de sacar poco a poco las sobras, calentarlas y degustarlas. Sin embargo, consumir una comida estropeada puede derivar en una intoxicación que puede ir de leve a grave.

Como señala la Clínica Mayo, las enfermedades transmitidas por los alimentos tienen raíz en la contaminación de estos, ya que ingieres organismos infecciosos o toxinas originadas por la putrefacción.

Una intoxicación alimentaria se manifiesta con los siguientes síntomas:

Debilidad.
Dolor de cabeza.
Náuseas y vómitos.
Fiebre y escalofríos.
Cólicos abdominales.
Diarrea, a veces con sangre.

Por recomendación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), las sobras tienen que refrigerarse máximo 2 horas después de su cocción, o una hora si se expuso a una temperatura exterior que rebase los 90 °F.

¿Cuánto tiempo dura en buen estado la comida cocinada dentro de la nevera?

No todas las comidas ameritan enfriamiento especial; por ejemplo, los encurtidos, las deshidratadas, las que llevan pocos nutrientes o bastante sal. Los alimentos que sí requieren esto son los siguientes:

Huevos.
Quesos.
Lácteos.
Cremas y salsas.
Recetas que combinen alimentos cocidos y crudos.

Ahora bien, por seguridad es preciso tirar aquellas comidas que tengan alguna señal de descomposición o que aparenten estar bien, pero que llevan ya varias semanas en la nevera.

Si bien el frío demora la descomposición y, por ende, la proliferación de microorganismos, para minimizar riesgos es pertinente conocer la media de durabilidad.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) de España especifica en una tabla los lapsos para almacenar alimentos cocidos, tanto en el frigorífico como en el congelador; revisemos algunos datos.

Pescado

Los pescados y mariscos cocinados son preferibles de consumir antes de los 2 días en la nevera. En el caso del pescado blanco congelado, soporta no más de 3 meses, lapso que se prolonga a 6 si estuviese crudo.

Cuando la proteína no es conservada en frío de forma adecuada, puede provocar intoxicación escombroide, indican los Archivos de Pediatría del Uruguay.

Carnes

En el frigorífico, la carne en guisos, en caldos o en salsas puedes consumirla hasta 2 días tras el almacenamiento; congelada aguanta hasta 4 meses. El tiempo lo determina, aparte de la buena refrigeración y el hermetismo, el índice de grasa; a mayor cantidad de grasa, más rápido se pone rancia.

Aves

El pollo y el pavo cocido extienden su conservación bajo refrigeración por máximo 4 días. En congelación mantienen el buen estado por un período igual o menor a 1 año.

Huevos

Sobre las preparaciones con huevos existen varias opiniones. Una de ellas le otorga una semana en el congelador, como tope para consumirlas. Pero la OCU se refiere a un tiempo menor o igual a 3 semanas; en el caso particular de la yema o la clara, puntualizan de 2 a 4 días.

Sopas

Las sopas refrigeradas sirven hasta 4 días; mientras que si las congelas resisten 3 meses.

Pasta y arroz

Tanto la pasta como el arroz cocinado preservan sus sabores durante 4 días en el frigorífico. Congelados puedes consumirlos en un mes.

Consejos para mejor conservación en la nevera de la comida cocinada

Los CDC destacan las neveras como herramientas útiles en la seguridad de los alimentos; su reseña acota que estos aparatos necesitan graduarse entre 32 °F y 40 °F, mientras que los congeladores se regulan a 0 °F o menos.

Asimismo, instan a repartir los alimentos tibios en diferentes recipientes de poca profundidad y con tapa, para acelerar el enfriamiento.

Por su parte, la Comunidad de Madrid plantea destinar los estantes centrales y superiores del refrigerador para guardar la comida cocinada, debido a que es la zona más fría del electrodoméstico. Otros consejos son los siguientes:

Separar: aleja los alimentos crudos de los cocidos para prevenir la contaminación cruzada.

Etiquetar: identifica los tupper con el tipo de comida y la fecha de cocción, pues contribuye en el cálculo del vencimiento.

Actuar con rapidez: no aguardes demasiado para llevar la comida cocida a la nevera, basta con que deje de quemar.

La importancia del buen envasado para guardar en la nevera la comida cocida

Utilizar recipientes herméticos es clave para que la comida cocinada dure más tiempo en frío. Refrigerar la preparación dentro del mismo sartén o la olla en la que cocinaste apresura la oxidación y los daños.

Este proceso resulta por la mezcla de humedad, las bajas temperaturas y el aluminio. Si deseas aprovechar por completo lo que preparaste, es mejor que almacenes las sobras en un envase de cristal o de plástico, en ambos casos con sus tapas.