CIUDAD DE MÉXICO 25-Oct-2026 .-Investigadores de universidades y centros de investigación examinan el fenómeno de la brujería desde perspectivas históricas y literarias.

La brujería, como fenómeno social, atrae la atención de académicos y estudiantes de Antropología, Historia, Literatura, Sociología y Cine, entre otras disciplinas. Se analiza con base en documentos históricos y la tradición oral de los pueblos, explica Cecilia López Ridaura, profesora de la ENES Unidad Morelia de la UNAM.

“Nosotros no hacemos amarres. Estudiamos qué quieren decir, qué es lo que busca una persona cuando hace una cosa así, cómo se acusan unas personas a otras a partir de conflictos dentro de la comunidad y cómo un sistema judicial (como puede ser el tribunal de la Inquisición) juzgó a estas personas a partir de testimonios”, aclara la doctora en Letras.

Sus investigaciones, ejemplifica, parten de expedientes sobre acusaciones de brujería en la Nueva España. Ella así analizó relatos de cacerías de brujas en Coahuila en el siglo 18 para identificar tópicos y motivos literarios.

Los trabajos suelen presentarse en eventos como el Congreso Normativa y Heterodoxia -organizado en 2026, por primera vez, por López Ridaura-, y el Congreso Internacional de Diablos, Brujas y otros Entes y Lugares de la Tradición Sobrenatural, encabezado por Claudia Verónica Carranza Vera, profesora investigadora de El Colegio de San Luis (Colsan), que recién celebró su séptima edición.

Arqueólogos, etnólogos e historiadores del arte, por mencionar algunos profesionistas, dan a conocer sus hallazgos en estos espacios académicos, donde no se aprende a realizar hechizos, precisa Carranza.

“(En) el primer congreso sí llegaron personas pensando que era (…) un congreso dirigido a hechicería y se fueron un poco decepcionadas, pero ahora ya saben de qué se trata. Saben que vienen investigadores que han trabajado con el tema y lo analizan de una manera objetiva”, cuenta la doctora en Edición e Interpretación de Textos.

Archivos judiciales del asesinato de mujeres procesadas por brujería, así como recursos discursivos y narrativos alrededor de las casas embrujadas fueron algunas temáticas del último encuentro.

Alumnos y egresados de cualquier carrera pueden emprender investigaciones sobre brujería siempre que sus herramientas metodológicas sean sólidas, dice Carlos Gustavo Mejía Chávez, profesor de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH).

Los efectos de los filtros amorosos (pociones), ejemplifica, han sido abordados desde la Medicina.

“En el ámbito académico (… se pueden) estudiar los cantos, los ensalmos, las mismas leyendas sobre brujas, el papel de cómo se construye la imagen de la bruja a través de los tiempos”, profundiza el doctor en Historia.

Él coordina el Congreso Estudiantil sobre la Inquisición en el Mundo Hispánico (siglos XVI-XIX), que tiene una línea temática de hechicería, brujería e idolatría.

Quienes incursionan en esta área desarrollan habilidades de investigación documental, historiografía y paleografía (ciencia de la escritura, signos y documentos antiguos).

Otra destreza entrenada es la comunicación, de suma utilidad para la creación de libros, docencia, gestión cultural y traducción.

Múltiples visiones

Cada disciplina aporta su óptica: el historiador Mejía Chávez, por ejemplo, comparó cómo se enjuiciaba a las acusadas en España, Estados Unidos y México, mientras que la literata Carranza detectó que cuentos del siglo 16 aún se narran en San Luis Potosí.

“En la Nueva España (…) la brujería no fue tan perseguida o, en todo caso, los inquisidores se mostraron muy críticos a la hora de estudiar estos casos porque saben que (…) es más una cuestión de superstición porque no es posible que andemos creyendo que las mujeres se reúnen a estar desnudas, hacer orgías (y) pactar con el demonio”, sostiene Mejía Chávez.

Una tendencia de investigación es reivindicar a las mujeres inculpadas de ser brujas debido a sus conocimientos sobre herbolaria o a sus condiciones socioeconómicas, entre ellas vivir en la pobreza o solas.

“La historia de la mujer se ha visto también muy intervenida por la persecución de las acusaciones de brujería. Obviamente se provocaron muchas matanzas en su momento. Siento que el feminismo siempre sale por ahí”, comenta Carranza.

Con estos estudios es posible entender la conformación de saberes locales, dinámicas sociales y estructuras de pensamiento, así que son abordados por instancias académicas como el Grupo de Estudios de Tradición Sobrenatural del Colsan y el Laboratorio Nacional de Materiales Orales de la UNAM.

“Sí se puede estudiar seriamente porque es un fenómeno social muy importante, es decir, todo lo que tenga que ver con los anhelos, deseos, temores de una comunidad en realidad nos está hablando muchísimo de la vida cotidiana de esa comunidad”, destaca López Ridaura.

Tradición oral

Instancias académicas estudian la narrativa en torno a la brujería.

Grupo de Estudios de Tradición Sobrenatural

i. https://tinyurl.com/4umuhfut

Laboratorio Nacional de Materiales Orales (LANM)

i. https://tinyurl.com/mr4c7fkh

Para profundizar

López Ridaura y Mejía Chávez aconsejan consultar los libros:

“Brujería, magia y oráculos entre los azande” (E.E. Evans-Pritchard): muestra a la brujería como parte de la vida cultural de un pueblo.

“Calibán y la bruja” (S. Federici): explora la cacería de brujas como forma de control de las mujeres con fines económicos.

“La bruja” (J. Michelet): estudia las supersticiones en la Edad Media en torno a las brujas y sus rituales.

“Los brujos del poder” (J. Gil Olmos): documenta la relación de políticos con prácticas de brujería.