El ardor en la garganta es un síntoma muy común que, por lo general, es causado por una infección. En la mayoría de los casos no reviste ninguna gravedad y no debe ser motivo de preocupación.

Hay diversas condiciones médicas que pueden provocar ardor en la garganta, pero casi nunca son graves. Algunos problemas estomacales, así como ciertos hábitos, desatan con facilidad este síntoma.

También es posible que el ardor en la garganta se acompañe de otros síntomas, sin que esto implique que haya algún problema serio. Muchas veces esto logra superarse con tan solo guardar reposo y tomar líquidos en abundancia.

Las causas del ardor en la garganta

El ardor en la garganta puede ser ocasionado por múltiples motivos. Los más comunes son los que exponemos a continuación.

Garganta seca

Es muy habitual que el ardor en la garganta sea causado por resequedad o irritación, fruto de un ambiente con bajos niveles de humedad. Esto lleva a que algunos tejidos se resequen más de lo normal y provoquen esa molesta sensación. Basta con utilizar un humidificador para contrarrestar el efecto del aire seco.

Goteo nasal posterior

El goteo nasal tiene lugar cuando la mucosidad de la nariz se acumula, al punto de gotear hacia el fondo de la garganta. Es efecto de una infección respiratoria, un resfriado, clima muy frío o una alergia.

El goteo hace que la garganta se irrite y arda. También hay mucosidad en esa zona y hasta mal aliento.

Reflujo gastroesofágico o ERGE

La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) aparece cuando el músculo que hace de válvula entre el esófago y el estómago está debilitado. En esas condiciones, los alimentos o el ácido estomacal pueden subir hasta el fondo de la boca. Esto provoca ardor en la garganta.

Resfriado o gripe

Es muy habitual que el ardor en la garganta sea un síntoma de resfriado o de gripe. Lo usual en estos casos es que vaya acompañado de secreción nasal, tos, dolor de cabeza, mialgias y cansancio.

Amigdalitis

Las amígdalas son unas protuberancias que están en el fondo de la garganta y que cumplen con la función de ayudar a combatir los virus y las bacterias. La inflamación de ellas se llama amigdalitis y causa ardor en la garganta, dificultad para tragar, dolor de oído, fiebre, cefalea y cansancio.

Faringitis estreptocócica

La faringitis estreptocócica es una infección bacteriana que provoca varios síntomas, dentro de los que se encuentra el ardor en la garganta. Así mismo, las amígdalas se inflaman, hay dolor al tragar y se produce fiebre. Se soluciona con antibióticos.

Esofagitis

La esofagitis es una inflamación del esófago provocada por una infección, alergias, medicamentos o reflujo gástrico. Los síntomas son ardor en la garganta, acidez y dificultad para tragar.

Drenaje

El ardor en la garganta puede ser resultado de un drenaje de las trompas de Eustaquio. Estas enlazan la parte trasera de la nariz con la garganta y el oído medio. A veces se bloquean por un resfriado, una infección o alergias.

Cuando vuelven a funcionar, se produce una afluencia inusual de líquido hacia la nariz y la boca. Esto puede llevar a la sensación de ardor.

Mononucleosis infecciosa

La mononucleosis infecciosa es producida por un virus, tras 4 a 6 semanas de haber entrado en contacto con él. Es una afección muy contagiosa que provoca ardor en la garganta, fiebre, sarpullido, dolor muscular, cefalea y cansancio extremo. Lo usual es que se trate con analgésicos e ingestión de mucho líquido. Suele remitir entre 2-4 semanas luego de su inicio.

Síndrome de la boca ardiente

El síndrome de la boca ardiente es una enfermedad muy dolorosa que no solo causa ardor en la garganta, sino también dolor dentro y alrededor de la boca. Los síntomas también incluyen boca seca y la percepción de un sabor extraño. A veces afecta el paladar, la lengua y los labios.

Absceso periamigdalino

Esta es una infección de la cabeza y del cuello que se produce cuando hay acumulación de pus en el fondo de la garganta. Muchas veces resulta ser una complicación de la amigdalitis.

Genera ardor en la garganta, dificultad para tragar, escalofríos y fiebre, hinchazón en la cara y dolor de cabeza. Si no se trata puede obstruir la respiración.

Cáncer

No es común que el ardor en la garganta sea un síntoma de cáncer. Cuando lo es, provoca una molesta que no se disipa con el paso del tiempo.

Tratamiento del ardor en la garganta

En la mayoría de los casos, el ardor en la garganta se puede tratar con medidas caseras sin ningún problema. El objetivo es reducir el síntoma y aliviar las molestias.

Lo recomendable es realizar una o varias de las siguientes acciones:

Tomar un analgésico de venta libre.

Beber abundante líquido. Esto contribuye a que la garganta no se seque.

Hacer gárgaras de agua con sal. Lo indicado es utilizar 8 onzas de agua por 1/2 cucharadita de sal.

Tomar bebidas calientes. El té con miel suele ser una excelente opción.

Comer algo muy frío. La mejor alternativa es un helado. Tanto el calor como el frío pueden ser eficaces.

Descansar. El reposo ayuda a recuperarse e impide que la enfermedad se propague a otros cuando se trata de una infección.

¿Cuándo consultar al médico si tengo dolor de garganta?

Si el ardor en la garganta persiste por más de una semana, es hora de consultar al médico. También cuando el dolor es muy severo, al punto que impide hablar o comer. Así mismo, si aparece un bulto en el cuello o hay pus en las amígdalas.

Los siguientes síntomas son señal de que se debe buscar una consulta profesional:

Fiebre persistente.
Dificultad para respirar.
Ronquera por más de dos semanas.
Dolor muscular muy intenso.
Convulsiones.

Hay algunas poblaciones con las que se debe tener especial cuidado cuando hay ardor en la garganta severo. En concreto, los mayores de 65 años, los niños pequeños, las mujeres en gestación y quienes tengan el sistema inmunitario debilitado.