¡Que tiempos aquellos!
Hace 20 años, gobernaba Fox y causó gran revuelo el libro de biología para los alumnos de educación secundaria que mandó imprimir la Secretaria de Educación Pública, pero el revuelo no fue en los imberbes, sino en los padres de los jóvenes que, como era de esperarse, se sorprendieron de todo lo que se les debía de enseñar a sus hijos.
De entrada, el libro explicaba en su presentación, los objetivos del mismo: “En este curso fortalecerás tus conocimientos con una perspectiva más amplia y los asociarás con temas de interés actual. Así podrás lograr una visión integral del funcionamiento de los organismos a través del estudio de los temas centrales de la Biología que son la evolución, la herencia y la ecología.”
Sin embargo, la parte fundamental del libro que causó gran controversia fue el bloque 4 dedicado a “La Reproducción”, en la que los artistas del diseño escogieron una bonita fotografía de un par de micos dándose un beso de trompita, en el que la changuita luce sus atributos sin sostén, razón por la cual tal vez, las críticas se hicieron muy agudas.
Pero más explícitos resultaban los propósitos, pues ahí quedaba claro que la sexualidad humana involucra cuatro potencialidades: la de género, la afectiva, la de disfrute y la reproductiva.
Explicación ésta que conmocionó a más de uno, o una, pues para los sectores más conservadores de la sociedad de entonces, el disfrute era algo que solo se podía asociar con el pecado.
Pero lo más preocupante para ese segmento social, fue donde se le proponía al alumno que diseñara un proyecto en el que demostrara autonomía y tolerancia en la aceptación y valoración de las opiniones de otros al exponer sus puntos de vista.
Y resulta por demás inviable, solicitar tolerancia a los intolerantes.
El libro decia: “Si bien estimularnos a nosotros mismos puede ser una manera placentera de reconocer nuestra anatomía y nuestras propias sensaciones, también puede ser una manera de sentir y disfrutar los cambios que físicamente experimentamos en cada etapa de nuestra vida. Es importante reconocer que todas las personas tenemos derecho a estas sensaciones de goce y placer provenientes del contacto con nosotros mismos.”
Usted estimado lector estará de acuerdo conmigo que la lectura del párrafo anterior nos hace infelices a aquellos que cargamos siempre con la culpa y el miedo de que creciera un horrible pelo en la palma de la mano, porque la práctica contínua eso era lo que provocaba precisamente.
El libro decía “Aun cuando tener relaciones sexuales es algo natural, en ocasiones es muy complicado decidir en qué momento se tendrán por primera vez. En realidad, no existe un momento en la vida en el que las personas deban tener relaciones sexuales.”
Si mi abuela leyera esto ahora se volvería a morir, a mi ella me dijo que “eso” se podía hacer después de los 18 años de edad y a una prima mía le dijo que hasta después de los 21. Mi prima tomó muy en serio la instrucción después de llegar a esa edad, aunque después de volvió loca al saber que otras cobraban por hacer lo mismo que ella hacia gratis.
En fin, yo no le veo nada de malo a ese libro de Biología, ahora 20 años después hasta parece ingenuo, yo creo que los muchachos desde entonces tenían mucha más información en el INTERNET que la que les molestaba a algunos padres de familia, pero hay quienes, hasta hoy, prefieren vivir en el pasado, porque…. ¡QUE TIEMPOS AQUELLOS!
Jorge Alberto Pérez González