El Gobierno de México anunció la suspensión inmediata de importaciones de carne y derivados porcinos provenientes de España, tras confirmarse un brote de peste porcina en ese país europeo. La decisión forma parte de las acciones de emergencia para impedir la entrada del virus al territorio nacional, donde la producción porcícola es considerada estratégica.
La restricción no solo abarca operaciones comerciales, sino también cualquier producto de origen porcino que porten viajeros en aeropuertos o puntos de entrada al país. Autoridades sanitarias advirtieron que incluso artículos procesados o empaquetados podrían representar un riesgo si provienen de zonas afectadas.
El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) detalló que se activaron protocolos de revisión reforzada en aduanas y centros de inspección, con el fin de detectar mercancía prohibida y evitar que ingrese material contaminado. Inspectores ampliaron la vigilancia en equipajes, paquetería y cargas internacionales.
México forma parte de los países libres de peste porcina clásica y africana, por lo que la medida preventiva busca proteger a una industria que genera miles de empleos y abastece una parte fundamental del consumo interno. El sector productivo respaldó la decisión y pidió mantener estrictos controles para preservar la sanidad pecuaria.
Las autoridades sanitarias mexicanas informaron que el veto permanecerá vigente hasta que España demuestre control epidemiológico del brote y organismos internacionales confirmen la eliminación del riesgo. En tanto, recomendaron a consumidores y distribuidores verificar el origen de los productos que adquieran.
Con esta medida, el país se suma a otras naciones que han activado alertas y restricciones ante el avance del virus, considerado altamente contagioso y devastador para la producción porcina.