El Instituto Nacional Electoral (INE) se encuentra bajo el escrutinio público por la distribución de su presupuesto, en donde contrasta la elevación desproporcionada de compensaciones económicas a sus mandos, en forma simultánea con recortes masivos a empleados de la rama administrativa.
La autorización de las mencionadas compensaciones únicas, llegan hasta los 852,000 pesos para sus consejeros y altos funcionarios, lo que en forma automática elevó su presupuesto de manera drástica.
De acuerdo a lo establecido en el Instituto, la Junta General Ejecutiva del INE avaló pagos extraordinarios por única vez para amortiguar el impacto del recorte salarial ordenado por reformas de austeridad.
Estas compensaciones oscilan entre los 213,000 y los 852,000 pesos por funcionario de alto nivel.
IMPACTO EN LOS TRABAJADORES
A la par de los beneficios cupulares, el instituto aplicó una reducción de la “compensación garantizada” a 12,697 plazas y eliminó prestaciones generales como el seguro colectivo de gastos médicos mayores. También se reportaron más de 800 bajas de personal en oficinas centrales durante el año.
PRESUPUESTO DESTINADO A NÓMINA
Con miras al próximo ejercicio presupuestal, el pago de salarios y servicios personales absorbe el 54.9% del presupuesto base solicitado por el órgano electoral (más de 6,564 millones de pesos), lo que ha desatado críticas en el Congreso debido a las dimensiones del gasto en recursos humanos frente a la operatividad institucional.