La embarcación “Granma 2.0” partió este viernes desde el puerto de Yucatán con 30 toneladas de ayuda humanitaria destinadas a Cuba, en un gesto que combina asistencia material y apoyo simbólico ante las tensiones internacionales.
Thiago Ávila, activista de Nuestra América y de la organización Global Sumud, explicó que la misión busca llevar no solo víveres, sino también un mensaje de solidaridad en momentos de conflicto mundial, resaltando la importancia de la cooperación entre pueblos.
El cargamento incluye alimentos, medicinas y suministros básicos, destinados a comunidades vulnerables afectadas por la crisis económica y social en la isla. La iniciativa se enmarca dentro de esfuerzos internacionales para canalizar ayuda directamente desde ciudadanos y organizaciones independientes, evitando intermediarios institucionales.
“Granma 2.0” toma su nombre de la histórica embarcación que transportó a los revolucionarios cubanos en 1956, evocando un símbolo de resistencia y unidad. La travesía será vigilada y acompañada por autoridades portuarias para garantizar la seguridad del viaje.
Activistas señalaron que la iniciativa refleja una red creciente de colaboración entre organizaciones de América Latina y otros continentes, que buscan canalizar recursos hacia zonas de crisis, mostrando que la solidaridad puede trascender fronteras y políticas.