A prácticamente un mes de que entre en vigor la restricción del uso de teléfonos celulares en los salones de clase, la Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET) confirmó que aún no se han definido las sanciones para los estudiantes que incumplan la medida.
Hugo Fonseca Reyes, subsecretario de Administración de la SET, reconoció que este es uno de los puntos que permanece pendiente tras el foro estatal “La vida frente a las pantallas”, realizado esta semana para analizar la aplicación de la disposición federal.
“Todavía queda pendiente el tema de sanción, ese rubro todavía estamos tratando de definir cómo se aplicaría”, señaló.
Precisó que hasta el momento no existe una propuesta concreta, pero adelantó que una de las posibilidades sería retirar temporalmente el teléfono al estudiante y entregárselo nuevamente al finalizar la jornada escolar.
Sobre la postura de los padres, Fonseca Reyes aseguró que también han coincidido con la necesidad de implementar esta medida, al considerar que el celular puede representar un distractor en el salón de clases.
“Sí ha habido consenso, también sabemos que es una manera de comunicarse de los padres, de estar al pendiente, sobre todo cuando sus hijos salen de clases, pero también están conscientes de que dentro del aula no deben utilizar el aparato”, añadió.
La disposición deriva de un Acuerdo Nacional impulsado por la Secretaría de Educación Pública (SEP), en conjunto con el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu) y los secretarios de Educación de todo el país, con el propósito de proteger la salud mental de los estudiantes y mejorar la atención y el rendimiento académico.
El acuerdo comenzará a aplicarse oficialmente el 3 de noviembre en todas las escuelas de educación básica, públicas y privadas, del país.