CIUDAD DE MÉXICO.- El proceso electoral del 2027, en el que se renovarán 500 Diputaciones federales, 17 Gubernaturas y mil 802 Alcaldías, entre otros cargos, arranca esta semana entre riesgos, preocupaciones y retos en materia de seguridad, organización y certeza.
Al INE y al Trife los envuelve la sombra de la desconfianza por su cercanía con Morena.
El Instituto está dominado por seis consejeros, de los 11 que conforman el Consejo General, palomeados por el partido oficial.
En tanto, el Tribunal inicia incompleto, sin dos de sus siete magistraturas.
Arturo Espinosa, de Laboratorio Electoral, asegura que, para quienes analizan la democracia en México, existe preocupación sobre la autonomía de las autoridades electorales y por la injerencia en los procesos de la Presidenta Claudia Sheinbaum y los Gobiernos locales, e, incluso, la intromisión del crimen organizado.