La Doctora en Ingeniería Física Nuclear, María Felicia Jiménez Lavie, difundió un video que expone agresiones físicas, golpes e intentos de ahorcamiento por parte de su esposo, Víctor Rodríguez Padilla, ex director general de Petróleos Mexicanos (Pemex) y actual director del Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias (INEEL).

Al respecto la Presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que se la va a brindar apoyo.

-Ya vio el video, le está pidiendo ayuda la señora.., se le preguntó en su gira por Chiapas.

“Se le va a proporcionar toda la ayuda”

-¿Qué opina de que la haya maltratado, aunque era director de Pemex?

“Se le va a dar toda la ayuda a la mujer, se le va a dar toda la ayuda”, reiteró la Mandataria.

-¿Sólo eso?

“Y si ella quiere presentar denuncia, que presente la denuncia”, dijo.

-¿Ha hablado usted con él?

“No, no”, comentó.

Los hechos captados por una cámara casera de videovigilancia ocurrieron el pasado 15 de marzo en una casa ubicada en el municipio de Emiliano Zapata, en el estado de Morelos, cuando él era aún directivo de la empresa del Estado.

En las imágenes captadas a las 13:13 horas se observa a la afectada acorralada en un sillón, con las piernas recostadas en el respaldo y una de sus extremidades atrapada entre las piernas del agresor. El sujeto le coloca las manos en la cara, la empuja, le pega y le cierra los puños de frente mientras discute de forma constante.

Pese a los intentos de entablar un diálogo por parte de la víctima, quien respira de manera agitada para dar explicaciones, el hombre señala su propio pecho con el dedo índice, le levanta la palma y la sujeta firmemente del cuello.

El ataque escala cuando ella intenta ponerse de pie, forcejea, manotea ante las señales de alerta y coloca sus manos como protección para cubrirse la cara y el cuello.

En el video se obseva que el funcionario federal le quita las manos por la fuerza, la jala del cabello, le tapa la boca para ahogar sus gritos y la avienta. Cuando ella logra liberarse y cae al suelo, el agresor la alcanza para propinarle puñetazos en el estómago y en la espalda, vuelve a jalarla del cabello y empieza a golpearla a puño cerrado en la cara mientras la trata de ahorcar.

La agresión se extiende por al menos cinco minutos continuos en los que ella llora, grita y le sostiene la mano para frenar los golpes.