Victoria, Tamaulipas.– A una semana de la muerte de Aranza, la niña de siete años que perdió la vida durante los hechos violentos registrados el pasado 29 de octubre en Matamoros, la Secretaría de Seguridad Pública de Tamaulipas finalmente fijó una postura pública sobre el caso, mediante un comunicado y no de manera directa, el titular Carlos Arturo Pancardo Escudero.

En el posicionamiento institucional, la dependencia lamentó el fallecimiento de la menor y expresó su solidaridad con la familia afectada.

Sin embargo, en su explicación de lo ocurrido, señaló que uno de sus helicópteros realizaba labores de reconocimiento cuando recibió agresiones desde tierra que, de acuerdo con información preliminar, fueron repelidas.

La Secretaría sostuvo que los acontecimientos se desarrollaron en medio de bloqueos, incendios y agresiones perpetradas por integrantes de la delincuencia organizada, como reacción a la detención de una persona vinculada con ese grupo criminal.

Aunque reconoció que durante esas acciones murió una menor de edad, la corporación no precisó en su comunicado si los disparos realizados desde la aeronave estuvieron relacionados con las lesiones que provocaron la muerte de Aranza.

El documento también señala que la Secretaría proporcionó a la Fiscalía General de Justicia del Estado información, documentación y elementos de prueba para contribuir al esclarecimiento de los hechos y, en su caso, deslindar responsabilidades.

“El respeto al dolor de una familia y el compromiso con la verdad nos obligan a actuar con sensibilidad, transparencia y responsabilidad, sin anticipar conclusiones que corresponden a la investigación”, expuso la dependencia.

Sin embargo,, el pronunciamiento llega después de que la Fiscalía estatal informara sobre los avances de las investigaciones y de que se diera a conocer que el proyectil calibre 7.62 que privó de la vida a la niña procedía de un helicóptero de la Guardia Estatal, de acuerdo con los resultados periciales difundidos el 3 de noviembre.

La muerte de Aranza ocurrió cuando viajaba con su familia en una camioneta, durante la jornada de violencia desatada en Matamoros tras la detención de un objetivo prioritario.

Hasta este jueves, el caso continúa bajo investigación para establecer las circunstancias de la agresión y determinar las responsabilidades de los elementos que participaron en el operativo.

La Secretaría de Seguridad Pública reiteró su disposición de colaborar con las autoridades y aseguró que la protección de la vida y la seguridad de las familias tamaulipecas seguirá siendo su principal responsabilidad.