La presencia del gusano barrenador continúa bajo vigilancia en Tamaulipas, donde actualmente se mantienen casos activos en 30 municipios.
Sin embargo, la enfermedad no ha provocado la muerte de bovinos y tampoco afecta la calidad de la carne destinada al consumo, aseguró el presidente de la Unión Ganadera Regional de Tamaulipas (UGRT), José Ramón Guerrero Gamboa.
El dirigente ganadero informó que, pese a la dispersión de la plaga, las acciones de control sanitario continúan mediante cercos epidemiológicos, trampas para disminuir la población de la mosca transmisora y la liberación de insectos estériles, medidas con las que se busca contener su propagación.
Precisó que el número de casos activos fluctúa entre 150 y 172, aunque explicó que esa cifra corresponde a animales recién detectados con la infestación, los cuales reciben tratamiento inmediato para eliminar el parásito y favorecer la cicatrización de la lesión.
Guerrero Gamboa explicó que el procedimiento consiste en aplicar medicamentos antiparasitarios, como ivermectina, además de productos cicatrizantes.
En aproximadamente dos semanas, el animal logra recuperarse completamente y puede reincorporarse sin restricciones a la producción o comercialización.
Subrayó que una vez concluido el tratamiento, la carne no representa ningún riesgo para la salud de los consumidores, ya que el gusano barrenador únicamente afecta el tejido de la herida y no compromete la calidad del producto.
El presidente de la UGRT llamó a los productores pecuarios a mantener una vigilancia permanente sobre cualquier animal de sangre caliente, ya sean bovinos, porcinos, equinos, ovinos, caprinos e incluso mascotas, debido a que la mosca deposita sus huevecillos en heridas abiertas.
Añadió que la detección oportuna sigue siendo la herramienta más efectiva para evitar complicaciones, por lo que recomendó revisar constantemente a los animales y atender de inmediato cualquier lesión para impedir el desarrollo de la larva.
Por último, exhortó a los ganaderos actuar con responsabilidad y reforzar las medidas preventivas, pero sin generar alarma entre la población, al insistir en que hasta el momento no existe registro de bovinos fallecidos por esta plaga y que la producción de carne continúa siendo segura para el consumo.