El transporte público en Tamaulipas se encamina a una transformación de fondo. Antes de que concluya el año, el Gobierno del Estado hará obligatoria la implementación de un sistema de prepago con tarjeta, una medida que busca cortar de raíz la fuga de recursos, ordenar la recaudación y forzar la modernización del parque vehicular.
El subsecretario del Transporte, Armando Núñez Montelongo, explicó que el nuevo modelo permitirá a los concesionarios tener certeza plena sobre sus ingresos, al eliminar el manejo de dinero en efectivo por parte de los operadores y generar un registro real del número de pasajeros.
Las tarjetas de prepago podrán adquirirse en tiendas de conveniencia con montos accesibles —desde 5 hasta 50 pesos— y funcionarán como único medio de pago, lo que garantizará que los recursos ingresen directamente a las cuentas de los concesionarios.
Con esta información financiera clara, dijo el funcionario, se podrá demostrar que muchas rutas generan ingresos suficientes —cercanos a los 30 mil pesos mensuales— para cubrir la mensualidad de unidades nuevas, sustituyendo aquellas que ya no cumplen con la normatividad vigente.
Núñez Montelongo reconoció que actualmente miles de concesionarios operan en la irregularidad, ya sea por mantener unidades obsoletas o por adeudos fiscales. Ante ello, la autoridad ha ofrecido esquemas de regularización y facilidades de pago, pero también ha endurecido la exigencia de modernización.
Durante los próximos seis meses, detalló, se trabajará en ordenar los llamados “cuentacocos” y fortalecer la recaudación, con el objetivo de que al cierre de 2026 todo el transporte público opere bajo el esquema de prepago.
“Es momento de salir de la zona de confort. Con orden, conciencia y firmeza, vamos a lograr que el transporte público sea un servicio digno, moderno y sostenible”, concluyó.