Victoria, Tamaulipas.- El alcalde de Altamira, Armando Martínez Manríquez, descartó retirarse de la vida pública una vez que concluya su actual administración y, aunque reconoció que en Tamaulipas ya no existe posibilidad de una segunda reelección, afirmó que continuará trabajando por el municipio desde “la trinchera” que le corresponda.
Martínez Manríquez sostuvo que Altamira atraviesa una etapa de crecimiento económico impulsada por inversiones públicas y privadas, entre ellas los 5 mil 800 millones de pesos anunciados para la ampliación y modernización del puerto de Altamira, proyecto que, dijo, consolida al municipio como un polo de desarrollo no solamente para el sur de Tamaulipas, sino para todo el país.
También destacó el viaducto elevado que se construye en la zona, con una inversión cercana a los 7 mil millones de pesos, además de proyectos privados como la Torre Mario, que tendrá una altura de 134 metros y que, de acuerdo con los inversionistas, será la más alta del Golfo de México.
El alcalde señaló que este crecimiento ya comienza a reflejarse en la generación de empleos formales.
Indicó que Altamira cuenta actualmente con más de 45 mil derechohabientes inscritos en el Seguro Social, situación que, consideró, hace necesario gestionar la construcción de un hospital general del IMSS ordinario para atender a la creciente población trabajadora.
Martínez Manríquez también informó sobre acuerdos de colaboración con las secretarías de Energía y de Innovación e Inteligencia Digital, encaminados a simplificar trámites administrativos y fortalecer a Tamaulipas como un centro de desarrollo energético, con el argumento de facilitar los procesos para ciudadanos y contribuyentes.
Sin embargo, al ser cuestionado sobre qué ocurrirá con su carrera política cuando concluya su etapa como alcalde, el edil reconoció que ya no podrá buscar nuevamente la presidencia municipal, debido a que en Tamaulipas solamente se permite una reelección.
“Ya nos reelegimos una vez”, respondió, para después asegurar que eso no significa el final de su participación en los asuntos públicos de Altamira.
Afirmó que lleva cinco años consecutivos al frente del municipio y que todavía existe mucho trabajo por realizar, particularmente debido al rezago que, según dijo, arrastra Altamira desde hace más de tres décadas.
“Desde la trinchera donde me toque estar, ahí vamos a seguir trabajando por nuestro municipio de Altamira”, sostuvo.
Y ante la pregunta de si después de dejar la alcaldía se irá a descansar, el presidente municipal respondió entre risas, “No, no, no, todavía no, estamos muy chavos para eso”.