Ante el riesgo latente que representa el temido gusano barrenador, ganaderos de Tamaulipas y Nuevo León encendieron las alarmas y unieron fuerzas en una estrategia urgente para frenar el avance de esta devastadora plaga que pone en jaque al sector pecuario.

En una reunión encabezada por el presidente de la Unión Ganadera Regional de Tamaulipas, José Guerrero Gamboa, junto al titular de SENASICA, Francisco Javier Calderón Elizalde, autoridades estatales y líderes ganaderos de ambas entidades, se delinearon acciones clave para contener al llamado Gusano Barrenador del Ganado (GBG), considerado uno de los mayores enemigos del hato.

El encuentro también contó con la participación del subsecretario de Desarrollo Pecuario de Tamaulipas, Cuauhtémoc Amaya García, y el presidente de la Unión Ganadera Regional de Nuevo León, Noel Ramírez Mejía, quienes coincidieron en que la amenaza es real y no da tregua.

Como parte de la jornada, las autoridades realizaron un recorrido estratégico que incluyó instalaciones de SENASICA, laboratorios especializados y ranchos ubicados en el municipio de Hidalgo, Tamaulipas, además de la Asociación Ganadera Local de Padilla, Tamaulipas.

Ahí constataron de primera mano las acciones de vigilancia, control y respuesta inmediata ante posibles brotes. Uno de los puntos más impactantes del operativo es la dispersión de mosca estéril en zonas limítrofes entre ambos estados, una estrategia biológica que busca cortar de raíz la reproducción del gusano barrenador.

Esta técnica, considerada altamente efectiva, se ha convertido en la principal arma para evitar que la plaga se propague y cause pérdidas millonarias a los productores. El gusano barrenador no solo afecta a los animales, sino que puede provocar severos daños económicos si no se controla a tiempo. Por ello, autoridades y ganaderos recalcaron la importancia de mantener vigilancia permanente y actuar con rapidez ante cualquier sospecha.