Mientras en Jalisco se realizó la primera entrega de Viviendas del Bienestar en esa entidad, en Tamaulipas el programa avanza a un ritmo que lo coloca entre los estados con mayor protagonismo nacional, con una meta que podría transformar el acceso a la vivienda para miles de familias trabajadoras.
De acuerdo con información dada a conocer por autoridades federales y estatales, la entidad ha incrementado de manera constante sus metas de construcción, al grado de proyectar hasta 80 mil Viviendas para el Bienestar durante la actual administración, consolidándose como uno de los estados más avanzados del país en este programa.
El delegado del Infonavit en Tamaulipas, Claudio Aquiles Villanueva, ha destacado que el programa mantiene un avance significativo en diversos municipios del estado, donde ya operan decenas de desarrollos habitacionales destinados a atender el rezago de vivienda que afecta a miles de trabajadores tamaulipecos. Tan solo el Infonavit contempla más de 37 mil viviendas dentro de sus proyectos en marcha en la entidad.
Actualmente, Reynosa, Matamoros, Altamira, Nuevo Laredo, Río Bravo, Ciudad Victoria y el Mante figuran entre los municipios donde se construyen o proyectan nuevos complejos habitacionales, dirigidos principalmente a trabajadores con ingresos modestos que anteriormente enfrentaban dificultades para acceder a un crédito hipotecario.
Además, el Infonavit eliminó varios requisitos para acceder a estas viviendas. Ahora basta con ser derechohabiente, percibir entre uno y dos salarios mínimos y no contar con un crédito hipotecario vigente, facilitando el acceso a miles de familias.
Las viviendas forman parte de la meta nacional de construir 1.2 millones de casas durante el sexenio, aunque Tamaulipas destaca por el volumen de proyectos contratados y por el número de viviendas que ya se encuentran en construcción.
Con este panorama, el estado se perfila para convertirse en uno de los principales beneficiarios de la política habitacional federal, ofreciendo una alternativa de patrimonio para miles de trabajadores que durante años permanecieron fuera del mercado formal de vivienda.