La Secretaría de Salud de Tamaulipas confirmó que entre enero y lo que va de febrero se han diagnosticado 100 nuevos casos del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), los cuales se integran al registro estatal de 4,582 personas que actualmente se encuentran bajo control médico.
Jorge Sebastián Hernández Rodríguez, jefe del programa estatal de VIH-Sida, señaló que estos diagnósticos mantienen la tendencia epidemiológica en la entidad, concentrándose principalmente dentro del acumulado estatal en Reynosa, con alrededor de 1,200 casos, y en la zona conurbada de Tampico, Madero y Altamira, donde se contabilizan cerca de 1,400 pacientes.
De acuerdo con el reporte oficial, la distribución por género de los nuevos contagios indica que una tercera parte corresponde a mujeres, mientras que el resto de los casos ha sido detectado en varones.
Hernández Rodríguez enfatizó que la clave para frenar estas estadísticas radica en la prevención constante y no únicamente en fechas conmemorativas.
“Hemos estado insistiendo mucho en que lo que se requiere es impulsar las actividades de prevención y concientización diariamente, porque antes había mucha tendencia a que solamente el 1 de diciembre todo el mundo quería correr y repartir preservativos; estamos modificando eso para que sean acciones diarias”, explicó el funcionario.
A pesar del volumen de pacientes atendidos en el programa estatal, el avance de la enfermedad hacia su etapa más crítica se mantiene contenido. De las 4,582 personas registradas en el estado, en menos del 1% de los casos la enfermedad ha evolucionado al síndrome de inmunodeficiencia adquirida (Sida).
“Afortunadamente no son muchos, tenemos solo 32 casos y en su mayoría son personas que no tomaron bien su tratamiento o descubrieron tardíamente que lo tenían, y cuando se presentan a la atención es porque ya observaron algo; sin embargo, ya están en tratamiento y esto les va a permitir poder llevar su enfermedad de una manera menos agresiva”, precisó.
Finalmente, se informó que, aunque en el estado se ha observado una buena adherencia de los usuarios del programa a los tratamientos —lo que se refleja en una disminución de la mortalidad—, la incidencia de nuevos contagios se mantiene, por lo que el principal reto continúa siendo cortar la cadena de transmisión.
Añadió que, de manera anual, en la entidad se detectan entre 300 y 500 nuevos casos.