Tamaulipas redujo en alrededor de mil millones de pesos el saldo de su deuda pública y consiguió mejores condiciones para cubrir los créditos que aún mantiene, luego de concretar un refinanciamiento por 2 mil 386 millones de pesos.

La operación permitió bajar la sobretasa de los financiamientos de 0.43 a 0.34 puntos porcentuales, lo que disminuirá el costo financiero de los créditos.

De acuerdo con estimaciones de la Secretaría de Finanzas, el ajuste representará un ahorro de aproximadamente 77 millones de pesos durante la actual administración y de 439 millones de pesos a lo largo de los 20 años de vigencia de los créditos.

Además del ahorro por el menor costo de los financiamientos, el proceso permitirá liberar más de mil 827 millones de pesos de flujo financiero, es decir, recursos que estaban comprometidos para cubrir obligaciones de la deuda bajo las condiciones anteriores y que ahora tendrán un mayor margen de utilización dentro de las finanzas estatales.

El resultado coloca a Tamaulipas entre las entidades que han conseguido mejores condiciones en procesos de refinanciamiento recientes.

La sobretasa de 0.34 puntos se encuentra por debajo de la obtenida por Chiapas, de 0.37, Jalisco y Aguascalientes, con 0.39, Tabasco, con 0.41, y Nuevo León, con 0.57 puntos porcentuales.

En la operación participaron BBVA México, Banorte, Banamex, Santander México y Banobras, mediante un esquema competitivo en el que las instituciones financieras presentaron propuestas para mejorar las condiciones de los créditos contratados por el estado.

La reducción del pasivo forma parte de un proceso de reestructuración que comenzó con una deuda heredada cercana a los 16 mil millones de pesos.

Al corte de agosto de 2026, el saldo se ubica en 14 mil 983 millones de pesos, una disminución de alrededor de mil millones respecto al monto recibido por la actual administración.

El secretario de Finanzas, Carlos Irán Ramírez González, explicó que la estrategia financiera no busca contratar nuevos pasivos, sino reducir tanto el monto de la deuda existente como el costo que representa para el presupuesto estatal.

La liberación de flujo permitirá contar con un mayor margen financiero para atender otras necesidades del estado.

Ramírez González sostuvo que la instrucción del gobernador Américo Villarreal Anaya es evitar que las obligaciones financieras representen una carga adicional para las familias tamaulipecas o comprometan las finanzas de las próximas generaciones.