Las Comisiones del Congreso del Estado aprobaron por unanimidad el dictamen mediante el cual se reforma el artículo 1 de la Ley de Protección a los Animales para el Estado de Tamaulipas, con el propósito de incorporar los cinco dominios del bienestar animal como parte fundamental del marco jurídico estatal.
La iniciativa establece que el bienestar integral de los animales deberá garantizarse a través de cinco aspectos esenciales: nutrición, ambiente, salud, comportamiento y estado mental positivo, alineando la legislación tamaulipeca con estándares nacionales e internacionales en materia de protección animal.
Durante el análisis del proyecto, la diputada Eva Araceli Reyes González destacó que la evolución de la protección animal en México ha transitado de un enfoque centrado únicamente en evitar el maltrato hacia una visión más amplia que reconoce el bienestar integral de los seres sintientes.
Señaló que actualmente los animales de compañía forman parte importante de las familias y contribuyen de manera significativa al bienestar emocional y psicológico de las personas, favoreciendo valores como la responsabilidad, la empatía, el respeto y la convivencia social.
Asimismo, recordó que la Organización Mundial de Sanidad Animal establece que un animal goza de bienestar cuando se encuentra sano, cómodo, bien alimentado y seguro, además de ser capaz de expresar comportamientos naturales sin experimentar dolor, miedo o estrés.
La legisladora subrayó que esta reforma permitirá fortalecer la cultura de respeto hacia los animales, impulsar la educación ambiental y promover una mayor conciencia social sobre la responsabilidad compartida en su cuidado y protección.
De igual forma, resaltó que la propuesta se encuentra alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, particularmente con el Objetivo 3, relacionado con salud y bienestar, así como con el Objetivo 11, referente a ciudades y comunidades sostenibles.
Con esta aprobación en comisiones, el Congreso de Tamaulipas avanza en la consolidación de una política pública moderna en materia de bienestar animal, reafirmando el compromiso de la entidad con la construcción de un marco legal más humanista, responsable y acorde con los desafíos actuales de protección y respeto a la vida animal.