En medio de la incertidumbre que enfrenta el sector pecuario por las restricciones a la exportación de ganado hacia Estados Unidos, las subastas ganaderas organizadas por la Unión Ganadera Regional de Tamaulipas (UGRT), que preside José Guerrero Gamboa, se han convertido en una de las principales herramientas para mantener la actividad comercial y brindar liquidez a los productores.

La más reciente Subasta 254, realizada en el Complejo Ganadero Tamaulipas, reunió a 24 compradores y permitió la comercialización de mil 25 cabezas de ganado bovino distribuidas en 243 lotes, reflejando la confianza de los productores en este esquema de mercado abierto y transparente.

Los mejores precios se registraron en las categorías de becerro ligero. Los ejemplares con peso menor a 150 kilogramos alcanzaron cotizaciones máximas de hasta 130.50 pesos por kilogramo, con un promedio de 124.44 pesos, mientras que las becerras de la misma categoría llegaron a venderse hasta en 134 pesos por kilogramo.

En las categorías de exportación, los becerros de entre 151 y 180 kilogramos registraron un promedio de 104.93 pesos por kilogramo, mientras que las becerras del mismo rango alcanzaron 98.79 pesos, cifras que siguen mostrando fortaleza pese a las dificultades que atraviesa el mercado.

“Las cotizaciones registradas en la Subasta 254 muestran que un becerro de exportación de entre 151 y 180 kilogramos alcanzó un valor promedio cercano a los 17 mil 300 pesos por cabeza, mientras que ejemplares de entre 231 y 280 kilogramos superaron los 21 mil pesos. En el caso de las novillonas, el precio promedio se ubicó cerca de los 28 mil pesos por animal, cifras que reflejan la fortaleza del mercado ganadero tamaulipeco pese a las dificultades derivadas de las restricciones comerciales con Estados Unidos.”

La actual crisis ganadera ha evidenciado la vulnerabilidad del sector frente a las restricciones comerciales. Los cierres de la frontera estadounidense registrados desde noviembre de 2024 y las posteriores suspensiones parciales han provocado una acumulación de ganado en el norte del país, reduciendo las opciones de comercialización para miles de productores.

Ante este escenario, las subastas impulsadas por la UGRT han cobrado una relevancia estratégica, al ofrecer un espacio donde la oferta y la demanda determinan los precios de manera transparente, evitando una mayor dependencia de intermediarios y compradores con poder monopólico.