El sur de Tamaulipas vive una alerta subterránea. Más de 250 socavones han abierto la tierra en distintos puntos de la zona conurbada y, de acuerdo con el secretario de Recursos Hidráulicos para el Bienestar Social, Raúl Quiroga Álvarez, algunos han sido tan severos que “se han ido camiones completos” en estas cavidades.

El funcionario advirtió que la situación es particularmente crítica en Tampico, Ciudad Madero y Altamira, donde se concentra la mayor parte del problema, superando por mucho al resto del estado “Lo más grave está en el sur”, reconoció.

Explicó que hasta el momento se han atendido alrededor de 150 socavones, pero aún permanecen más de un centenar activos, lo que mantiene en alerta a autoridades estatales y municipales. Para enfrentar la contingencia, el Gobierno del Estado acreditó una partida presupuestal de 105 millones de pesos, recursos que serán destinados a trabajos de reparación y prevención.

Quiroga Álvarez informó que recientemente sostuvo una reunión en Tampico para informar a la ciudadanía sobre las acciones emprendidas y coordinar esfuerzos con los alcaldes de la región.

Aunque aseguró que no se ha declarado una emergencia formal, la magnitud del fenómeno en el sur es inédita en comparación con otras regiones de Tamaulipas, donde el número de socavones no alcanza ni la mitad de los detectados en la zona conurbada.

Las autoridades mantienen vigilancia permanente ante el riesgo que representan estos hundimientos, especialmente en vialidades y zonas urbanas, donde la tierra ha cedido de manera repentina, generando temor entre la población.