Para evitar que el uso de aires acondicionados provoque sobrecargas y fallas eléctricas, a partir del presente ciclo escolar la Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET) exigirá a los planteles solicitar autorización antes de instalar o renovar estos equipos.

La medida se deriva de los problemas que han enfrentado cientos de instituciones educativas luego de adquirir e instalar aires acondicionados con recursos del programa federal La Escuela es Nuestra, sin verificar previamente si sus instalaciones eléctricas tenían la capacidad necesaria.

Juan Vital Román Martínez, jefe del Centro Regional de Desarrollo Educativo (CREDE), explicó que las solicitudes deberán ser revisadas por las áreas de Planeación y de Administración de la SET, que determinarán si las condiciones del plantel permiten la colocación de los equipos.

“De aquí en adelante, toda escuela que quiera instalar minisplits o aires acondicionados va a tener que solicitar previa autorización; nos van a tener que reportar a los CREDE y nosotros notificaremos a la SET para que sean ellos quienes, tras una revisión previa, determinen si es viable y si se cuenta con la capacidad, porque antes primero los instalaban y después reportaban, y esto ha provocado muchos problemas, porque a veces los transformadores ya no tienen la capacidad o el cableado que utilizan es el incorrecto”, señaló.

Como ejemplo, mencionó el caso del jardín de niños Vicente Guerrero, donde recientemente la caja del sistema eléctrico se dañó debido a que el cableado tenía más de 40 años de antigüedad.

Román Martínez indicó que estas revisiones forman parte de las acciones que se implementan durante el actual ciclo escolar para prevenir nuevos incidentes, ya que una infraestructura eléctrica que no tiene capacidad suficiente puede generar cortocircuitos y otras situaciones de riesgo.

“Si el transformador ya no da, eso puede provocar cortos, circuitos u otras situaciones que se pueden salir de control; entonces estamos previniendo ese tipo de casos”, puntualizó.

De acuerdo con la SET, más de 800 centros escolares han requerido atención por problemas relacionados con infraestructura eléctrica. De este universo, el 75 por ciento ya fue atendido, mientras que el 25 por ciento permanece en espera de solución.