El sector ganadero de Tamaulipas enfrenta una de sus etapas más complejas en los últimos años, con una reducción significativa en el número de cabezas de ganado que ha encendido alertas entre productores y autoridades.

Pero el problema va más allá: el hato ganadero ha sufrido una caída considerable “Hoy tenemos alrededor de un 40 por ciento menos ganado que hace 10 años”, señaló el presidente de la Unión Ganadera Regional de Tamaulipas, José Ramón Guerrero Gamboa, al precisar que factores como la sequía y las condiciones económicas han impactado la capacidad productiva.

Ante el freno en la exportación de becerros, el sector ha comenzado a implementar estrategias orientadas a la reconversión productiva. La prioridad es avanzar hacia la generación de valor agregado, mediante la engorda, procesamiento y comercialización de carne en el mercado nacional.

Como parte de estas acciones, se contempla el fortalecimiento del rastro Tipo Inspección Federal (TIF), donde se proyecta la integración de salas de corte, empaque y corrales de engorda, con el objetivo de consolidar una cadena productiva más eficiente.

En materia de comercialización, se anunció el inicio de una nueva subasta ganadera en Reynosa, que permitirá a los productores reducir costos logísticos y disminuir mermas en el traslado de animales.

Asimismo, el dirigente destacó que el consumo nacional ha contribuido a mantener la estabilidad en el precio del becerro, lo que ha permitido amortiguar los efectos de la disminución en las exportaciones.

Actualmente, el sector cuenta con 54 asociaciones ganaderas locales distribuidas en el estado, lo que refleja su importancia en la actividad económica regional.