La Coordinación de Protección Civil en Tamaulipas informó que el cauce del río Bravo ya alcanzó los 4.3 metros y, de acuerdo con los pronósticos de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el incremento continuará durante las próximas horas.
Precisamente la coordinación municipal de PC en esa ciudad fronteriza que encabeza Humberto Fernández Diez de Pinos mantiene un operativo permanente de vigilancia en coordinación con autoridades municipales, estatales, federales y de Estados Unidos.
Como parte de las medidas preventivas, se contempla realizar cierres intermitentes en los puentes internacionales cuando arriben nuevas boyas y objetos arrastrados por la corriente, con el propósito de evitar afectaciones a las estructuras y garantizar la seguridad de quienes cruzan entre ambos países.
El incremento del nivel del río provocará la inundación de parques lineales y áreas recreativas ubicadas a la orilla del cauce, además de afectar algunos tramos bajos del bulevar Luis Donaldo Colosio, donde se restringirá la circulación vehicular para prevenir accidentes.
Asimismo, los campos deportivos cercanos al río permanecerán cerrados y se suspenderán actividades recreativas y de pesca, debido a la fuerza de la corriente y al arrastre de árboles, carrizos, basura y otros objetos que representan un riesgo para la población.
Brigadas de Protección Civil ya recorren colonias como El Remolino y Claudette para informar a los habitantes sobre el comportamiento esperado del río y exhortarlos a mantenerse atentos a los avisos oficiales.
Y aunque no se pronostican lluvias importantes para Nuevo Laredo, las autoridades mantienen listos el albergue municipal y la Casa Nazaret para atender a familias que eventualmente requieran ser evacuadas si las condiciones cambian.