El contador público Adolfo Eduardo Ortiz Flores presentó su renuncia a la Dirección General de Administración del Ayuntamiento de Ciudad Madero, movimiento que ocurre en medio de una etapa de reacomodos internos dentro del gobierno municipal.
El alcalde Erasmo González Robledo confirmó la salida del funcionario y aseguró que la decisión responde a motivos personales, descartando presuntas irregularidades en su desempeño al frente del área administrativa.
Sin embargo, la renuncia ocurre en un contexto sensible para la administración municipal, luego de que recientemente salieran a la luz adeudos millonarios heredados y revisiones internas relacionadas con el manejo financiero del Ayuntamiento.
“Me ha presentado su renuncia y vamos a establecer acuerdos con él en virtud de que su salida tiene que hacerse bajo el proceso de entrega-recepción”, expresó el alcalde, quien reconoció públicamente el trabajo realizado por Ortiz Flores.
González Robledo insistió en que no existe investigación o señalamiento directo contra el ahora exdirector, destacando incluso su experiencia en el servicio público y su trayectoria dentro de administraciones municipales anteriores.
Ortiz Flores no es ajeno a la vida política y administrativa de Ciudad Madero. Durante el gobierno de Andrés Zorrilla Moreno ocupó el cargo de tesorero municipal e incluso asumió la alcaldía de manera interina cuando Zorrilla solicitó licencia para participar en el proceso de reelección.
Aunque el gobierno local aseguró que las áreas operativas continúan funcionando con normalidad, la salida de uno de los principales responsables administrativos genera cuestionamientos sobre la estabilidad interna del gabinete y los ajustes que actualmente enfrenta la administración municipal.
Mientras se concreta el proceso formal de entrega-recepción bajo supervisión de la Contraloría Municipal, el director de Recursos Humanos quedó como encargado temporal del despacho en espera del nombramiento definitivo.
“Todo sigue normal en marcha en la administración”, sostuvo el presidente municipal, aunque la salida de un funcionario clave inevitablemente abre especulaciones sobre posibles diferencias internas o presiones derivadas de la situación financiera que atraviesa el Ayuntamiento.