Madero. – Erasmo González Robledo presidente municipal de Ciudad Madero, ratificó que la Playa Miramar ampliará la certificación internacional Blue Flag y el cumplimiento de la norma mexicana NMX120 en más de mil metros lineales de playa, consolidándose como uno de los destinos turísticos mejor evaluados del Golfo de México. Ambos esquemas de calidad ambiental y servicios, garantiza una experiencia de calidad y sitio seguro que aumenta la confianza y el atractivo para los visitantes.

Contamos con la certificación completa del distintivo internacional Blue Flag, así como con la norma NMX120, lo que respalda nuestra calidad. Además, disponemos de más de 1000 metros lineales de playa. El tramo certificado con Blue Flag comprende 100 metros lineales; sin embargo, la intención del Ayuntamiento es ampliar esta franja a 200 metros, recorriendo el polígono originalmente contemplado junto a la escollera hacia una extensión que ya cumple con los criterios establecidos.

Erasmo González hizo énfasis que, en cuanto a la accesibilidad al área, ya cuenta con infraestructura para personas con discapacidad, por lo que no se exige habilitar un nuevo espacio, sino mantener los estándares ambientales y de limpieza. “Como ya tienen ahí un tema de discapacidad, no nos exige tener otra área, sino mantener esa área limpia, medioambiental correcto y sobre todo seguir cumpliendo las normas que mantiene, en este caso, la certificación Blue Flag.

Cabe recordar que, durante el proceso de evaluación para ampliar el distintivo en la zona cercana a las escolleras, se registró la llegada de palizada al sector sur de Playa Miramar, derivado de lluvias en la región y descargas de cuenca arriba. Pero, esto nunca ha puesto en riesgo la certificación Blue Flag, certificación que mantiene su seguridad al dar cumplimiento con las normas que se exigen.

El incremento en el caudal del Río Pánuco provocó el arrastre de material orgánico y residuos naturales hacia la costa. Aunque esta situación no representó riesgo sanitario para los bañistas, sí impactó en los criterios de calidad ambiental que exige el programa Blue Flag, lo que obligó a replantear el punto donde se proyecta ampliar el polígono. La certificación Blue Flag es un distintivo internacional que se otorga a playas que cumplen criterios estrictos en calidad del agua, gestión ambiental, seguridad, servicios y educación ambiental.

Y para conservarla, los destinos deben mantener monitoreos constantes, garantizar accesibilidad, contar con protocolos de seguridad y promover prácticas sostenibles que protejan el entorno costero, citó el presidente municipal Erasmo González.