A un año de haberse cancelado la subrogación de los servicios médicos por decisión de oficinas centrales, trabajadores petroleros de la Delegación 26, Sección 40 del Sindicato de Trabajadores de Petróleos Mexicanos (STPRM), viven una de las etapas más complicadas en materia de atención a la salud.

Son al menos 160 trabajadores activos y más de 55 jubilados los que se han visto directamente afectados por la desaparición de este beneficio, que durante años les permitió acceder a consultas, tratamientos y medicamentos de manera oportuna en su propia ciudad.

Hoy, la única alternativa que tienen es trasladarse hasta el Hospital Petrolero de Ciudad Madero, donde además enfrentan la falta de medicamentos, o bien acudir al hospital de Reynosa, que presenta condiciones similares. Para muchos, estos traslados representan gastos adicionales, desgaste físico y, en algunos casos, riesgos para su salud.

Mencionaron que un accidente de trabajo de algún obrero, hoy se atiene de forma urgente en la Cruz Roja más cercana. La situación se agrava para quienes padecen enfermedades crónicas, ya que se han visto obligados a costear de su propio bolsillo consultas médicas y tratamientos particulares, afectando seriamente su economía familiar.

De acuerdo con los trabajadores afectados, las gestiones realizadas por el secretario general del sindicato local, Ricardo Fabián Pérez Rodarte, no han tenido resultados favorables hasta el momento, pese a los constantes llamados para restablecer el servicio médico subrogado o garantizar una atención digna en los hospitales petroleros.

Mientras tanto, la preocupación y el malestar crecen entre el gremio petrolero, que exige una respuesta urgente de las autoridades correspondientes, al considerar que la salud de los trabajadores y jubilados no puede seguir en el abandono.