A una semana de arrancar el receso educativo, existe una coordinación entre padres de familia, directivos y personal educativo para reforzar la vigilancia en los planteles escolares, con el objetivo de prevenir robos y actos vandálicos.
Mario Ortiz, director de Educación en Altamira manifestó que alrededor de 340 escuelas de la zona urbana y rural permanecerán en el receso escolar, situación que las convierte en un blanco vulnerable para la delincuencia.
Por lo que, en coordinación con los directivos, los comités de padres de familia han establecido estrategias de vigilancia para proteger equipo de cómputo, mobiliario y otros bienes de alto valor que se encuentran en las instituciones educativas.
Ortiz señaló que actualmente el municipio dispone de 16 veladores para apoyar en la vigilancia de algunos planteles; sin embargo, reconoció que esta cantidad es insuficiente para cubrir la totalidad de las escuelas.
Por ello, hizo un llamado a la ciudadanía y a las comunidades escolares para mantenerse atentos y reportar de inmediato a las autoridades cualquier situación sospechosa que se detecte en las inmediaciones de los centros educativos, a fin de evitar robos durante el periodo vacacional.