Ante la persistencia del ingreso de vehículos extranjeros sin regularizar al país, la Organización Nacional de Protección al Patrimonio Familiar (ONAPAFA) planteó la creación de un nuevo decreto federal que permita la importación legal, permanente y a bajo costo de automóviles y camionetas procedentes de Estados Unidos.
El dirigente estatal de la organización, Jesús Manuel Zúñiga Maldonado, señaló que la experiencia de los programas de regularización implementados en los últimos años ha demostrado que el problema de los llamados “autos chocolate” no se resolverá mientras continúe existiendo una demanda social de vehículos accesibles y no existan mecanismos permanentes para su importación legal.
“Lo que estamos proponiendo es que se abra de manera permanente la frontera para la importación de vehículos usados a costos accesibles y con reglas claras. Mientras haya necesidad de transporte para miles de familias, seguirán entrando unidades de manera irregular”, sostuvo.
Explicó que un esquema permanente permitiría a los propietarios cumplir con los requisitos fiscales y de identificación vehicular, además de brindar certeza jurídica sobre el patrimonio familiar y contribuir a mejorar los controles de seguridad pública.
Zúñiga Maldonado destacó que en Tamaulipas circulan más de 200 mil vehículos de procedencia extranjera que permanecen fuera de los registros vehiculares oficiales, situación que representa un desafío para las autoridades en materia de recaudación, seguridad y control vial.
Añadió que muchos de estos automóviles carecen de antecedentes registrales verificables en México, seguro de responsabilidad civil y mecanismos adecuados de identificación, lo que dificulta su localización cuando se ven involucrados en accidentes o hechos delictivos.
El representante de ONAPAFA consideró que un nuevo decreto permanente permitiría ordenar el mercado automotriz fronterizo, reducir la informalidad y ofrecer una alternativa legal para las familias que dependen de este tipo de unidades para trasladarse a sus centros de trabajo, escuelas y actividades cotidianas.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades federales para analizar la viabilidad de un esquema que permita la importación definitiva de vehículos usados con costos accesibles, garantizando al mismo tiempo controles aduaneros y de seguridad que eviten la proliferación de unidades irregulares en el país.