Tamaulipas se perfila como pieza clave en el nuevo sistema ferroviario de pasajeros del país con el arranque del proyecto del tren Saltillo–Nuevo Laredo, una obra estratégica que conectará al estado con el norte y el centro de México, fortaleciendo la movilidad y el comercio fronterizo.
Durante la conferencia “Las mañaneras del pueblo”, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que “vamos muy bien en los Trenes del Norte”, destacando la colaboración ciudadana para la liberación de más de 24 millones 892 mil 137 metros cuadrados de derecho de vía en ocho entidades federativas.
En el caso del tramo Saltillo–Nuevo Laredo, se trabajó con 23 ejidos y comunidades para avanzar en la liberación de terrenos, como parte de un proceso nacional que incluyó mil 905 predios en 54 municipios. En total, se realizaron 70 asambleas con más de 3 mil 500 participantes y se adquirieron 633 parcelas, tanto de uso común como individuales.
Fueron reubicadas 44 familias que habitaban sobre el derecho de vía, con una inversión de 28 millones de pesos; 33 recibieron vivienda nueva y 11 obtuvieron recursos para adquirir una.
En lo que respecta al derecho de vía histórico, se emitieron mil 10 títulos de propiedad, de los cuales 209 corresponden al tramo Saltillo–Nuevo Laredo, lo que da certeza jurídica a los trabajos en esta región estratégica para Tamaulipas.
En cuanto a la obra específica del tramo hacia Nuevo Laredo, detalló que ya fue licitado el segmento Zona Metropolitana Monterrey B de 30.75 kilómetros; se encuentra en proceso el Monterrey A.1 de 8.85 kilómetros y en breve se publicará la convocatoria del tramo A.2 de 9.21 kilómetros.
Para Tamaulipas, el tren Saltillo–Nuevo Laredo representa una oportunidad histórica: no solo conectará a la frontera más dinámica del país con el resto del territorio, sino que detonará empleo, desarrollo logístico y nuevas oportunidades económicas para la región.