Desde la Cueva de los Caballos, en Burgos, hasta el Balcón de Montezuma, en Ciudad Victoria, el patrimonio histórico de Tamaulipas enfrenta el reto de conservarse y recibir mayor atención. Para atenderlo, el diputado local Francisco Hernández Niño propuso abrir más espacios a la participación ciudadana en el cuidado de monumentos, templos y vestigios arqueológicos.

El legislador de Morena llevó el planteamiento al Congreso del Estado, donde expuso que existen sitios de valor histórico que requieren acciones de mantenimiento y protección, pero las disposiciones actuales del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), consideró, pueden limitar la colaboración de quienes buscan contribuir a su conservación.

Su propuesta apunta a revisar los mecanismos que regulan la participación social, con el propósito de que las aportaciones no se reduzcan únicamente a recursos económicos y existan vías claras para involucrarse en el rescate y mantenimiento de estos espacios.

De Burgos a Tula: sitios que requieren atención

Hernández Niño mencionó entre los lugares que forman parte de la riqueza histórica de Tamaulipas la Cueva de los Caballos, en Burgos; el Balcón de Montezuma y el Santuario de Guadalupe, en Ciudad Victoria.

También señaló los montículos históricos de Soto la Marina, el templo de Nuestra Señora de las Nieves, en Palmillas, y la llamada Pirámide de los Huitzios, en Tula, relacionada con referencias agrícolas de antiguos pobladores.

El diputado sostuvo que estos espacios representan elementos de identidad y pertenencia para las comunidades, por lo que consideró necesario generar condiciones que permitan sumar esfuerzos para preservarlos.

“Somos un pueblo mexicano con mucha historia y algunas veces no son del todo bien cuidados nuestros monumentos, nuestros templos, que al final del día son lugares que nos dan pertenencia. En Tamaulipas tenemos muchas condiciones en ese rubro”, expresó.

El planteamiento del legislador se centra en revisar las reglas que actualmente regulan la intervención de particulares y organizaciones en espacios bajo responsabilidad del INAH.

Consideró que, aunque existe la posibilidad de que la ciudadanía participe, hacen falta lineamientos más claros para establecer cómo puede hacerlo y cuáles son los alcances de su colaboración.

“Creo que hace falta un poquito más de puntualidad en lo que están haciendo, porque luego las mismas leyes limitan al ciudadano. Se le permite de alguna forma tener injerencia, pero no se le otorga la línea correcta para participar”, manifestó.

La iniciativa busca ampliar las alternativas de colaboración social, siempre en coordinación con las autoridades responsables de proteger el patrimonio histórico y arqueológico.

Hernández Niño pidió respaldar la propuesta para facilitar la participación ciudadana y sumar esfuerzos en la conservación de los sitios que forman parte de la memoria histórica y la identidad de los municipios tamaulipecos.