Luego de la preocupación por posibles manchas de hidrocarburo, el alcalde Erasmo González Robledo aseguro que la playa Miramar está libre de “chapapote” y en condiciones óptimas para seguir recibiendo a miles de visitantes.
De acuerdo con el edil, los monitoreos realizados por la Secretaría de Marina (Semar) mar adentro no han detectado presencia perceptible de contaminación, lo que disipa temores y devuelve la tranquilidad a turistas y prestadores de servicios.
Aunque reconoció que la marea ha dejado pequeños fragmentos en la arena, estos son retirados diariamente en operativos intensivos que arrancan desde las 7 de la mañana, en una carrera contra el tiempo para garantizar una imagen impecable del principal destino turístico del sur de Tamaulipas.
“El mar está limpio y es completamente seguro para los bañistas”, aseguró, subrayando que incluso cuando los residuos se mezclan con sargazo, su recolección resulta más sencilla.
Pero eso no es todo: en medio de esta vigilancia permanente, Miramar rompe récords de afluencia, al registrar más de 212 mil visitantes en tan solo tres días, superando cifras del año pasado y confirmando su lugar como uno de los destinos favoritos en temporada vacacional.
Así, entre operativos madrugadores y cifras históricas, la playa se mantiene bajo lupa, pero también bajo el sol de miles de turistas que hoy, sin miedo, se lanzan al mar.