Ciudad Madero, Tamaulipas.— Playa Miramar no puede convertirse en territorio exclusivo para quienes lucran con la renta de espacios, así lo dijo el alcalde de Ciudad Madero, Erasmo González Robledo, al dejar claro que cualquier familia puede acudir libremente a la playa, pero quienes pretendan instalar estructuras y cobrar por ellas deben contar con la autorización correspondiente.
El pronunciamiento ocurre en medio del operativo realizado el fin de semana en Miramar, donde autoridades federales retiraron toldos y otras estructuras instaladas presuntamente sin autorización.
Erasmo explicó que los permisos están destinados específicamente a quienes realizan una actividad comercial para obtener un ingreso y que estas autorizaciones tienen una vigencia determinada.
“Todas las familias pueden llegar a la playa”, sostuvo, al marcar una diferencia entre el derecho de los visitantes a disfrutar del litoral y el uso comercial de espacios públicos.
VAN POR IRREGULARIDADES
El alcalde también habló de situaciones que, dijo, son visibles y que incluso han sido señaladas desde hace tiempo. Ante las posibles anomalías, señaló que se pueden emprender denuncias administrativas, particularmente cuando se trate de actuaciones de funcionarios.
La revisión alcanza también aspectos relacionados con la seguridad de los bañistas, como la presencia de salvavidas y las condiciones de las embarcaciones que operan en la zona.
Recalcó que, Miramar es un espacio público y nadie puede apropiarse de la playa para hacer negocio sin cumplir las reglas.
Ahora queda por conocer qué irregularidades serán formalmente documentadas, quiénes serán señalados y si habrá consecuencias para particulares o funcionarios involucrados.