Padilla, Tamaulipas.- Miles de integrantes de los llamados Pueblos Unidos de la región centro de Tamaulipas se movilizaron este sábado para exigir la liberación de Octavio Leal Moncada, dirigente de la Columna Cívica Pedro J. Méndez, al considerar que enfrenta un proceso político y que su encarcelamiento constituye una injusticia.
La movilización reunió a habitantes de al menos siete municipios, San Nicolas, San Carlos, Villagrán, Hidalgo y Mainero, Padilla y Güémez, quienes previamente recorrieron un tramo de la carretera Victoria-Monterrey, del kilómetro 42 al 39, para posteriormente concentrarse en Úrsulo Galván.
La protesta incluyó contingentes a pie, hombres a caballo y tractores, mientras los participantes lanzaban consignas en favor de Leal Moncada y exigían su libertad.
Más allá de la exigencia jurídica, durante el mitin los dirigentes de la organización reconstruyeron uno de los periodos más violentos que, aseguran, vivieron comunidades de la región centro de Tamaulipas, particularmente entre Hidalgo, Villagrán, Mainero, San Carlos y San Nicolás.
Wenceslao Zúñiga Vázquez, exalcalde de Hidalgo, afirmó que hubo un momento en que distintos municipios prácticamente quedaron a merced de grupos criminales y acusó que autoridades de aquella época no actuaron para proteger a la población.
Recordó que Hidalgo habría sido ocupado por decenas de camionetas tripuladas por hombres armados y sostuvo que posteriormente la violencia alcanzó a Villagrán, Mainero, San Carlos y San Nicolás.
Entre los episodios que mencionó se encuentran la masacre de tres familias en el ejido Los Ángeles, donde, según su relato, murieron 12 personas; el secuestro y asesinato de deportistas del ejido San Pedro, así como el hallazgo de nueve costales con restos humanos en el ejido 5 de Mayo.
Aseguró que el miedo llegó a paralizar la vida cotidiana de las comunidades, al suspenderse actividades deportivas, culturales, religiosas y sociales, mientras campesinos y ganaderos enfrentaban dificultades para trasladar sus cosechas y comercializar su ganado.
“Dormíamos hasta con los zapatos puestos”, relató al describir el ambiente de temor que, dijo, prevalecía entonces en las comunidades.
Zúñiga Vázquez sostuvo además que durante ese periodo los habitantes se sintieron abandonados tanto por las autoridades como por los partidos políticos.
De acuerdo con su versión, ese escenario fue el que permitió el surgimiento de la figura de Octavio Leal Moncada como dirigente de un movimiento de campesinos que posteriormente se extendió por varios municipios de la región.
El exalcalde aseguró que Leal Moncada puso en riesgo su propia vida, la de su familia y su patrimonio para organizar a habitantes que buscaban recuperar la seguridad y la posibilidad de transitar libremente por sus comunidades.
En el mismo sentido se pronunció Jaime Garza Pérez, exalcalde de San Carlos, quien sostuvo que los integrantes de la organización recurrieron a Leal Moncada cuando la delincuencia comenzó a afectar directamente a las familias, principalmente mediante el robo de ganado y cosechas.
Garza Pérez lanzó además fuertes acusaciones contra el exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca, al señalar, que algunos de los grupos criminales que operaban entonces estaban vinculados con integrantes del gobierno estatal de aquella época.
“Eran coludidos y emanados del gobierno de Francisco Javier Cabeza de Vaca”, afirmó durante su discurso.
El exalcalde cuestionó también que mientras, según su versión, la población sufría asesinatos, secuestros y robos, ahora se encuentre procesado Leal Moncada, a quien definió como un líder que ayudó a los habitantes de la región.
Garza Pérez sostuvo que la organización no conoce el miedo y advirtió que continuará movilizándose hasta conseguir la libertad de su dirigente.
“Con la unidad y el legado que él nos dejó, nunca, pero nunca van a poder”, expresó.
Los participantes insistieron en que Leal Moncada no debe ser considerado un delincuente, sino un dirigente social que, de acuerdo con su versión, surgió en respuesta al abandono institucional y a la violencia que golpeó a las comunidades rurales de la región.
La marcha concluyó con el compromiso de mantener las acciones de protesta y dar seguimiento al proceso legal que enfrenta el dirigente de la Columna Cívica Pedro J. Méndez.
Al finalizar, los organizadores anunciaron que en los próximos días integrarán una comisión que viajará a la Ciudad de México para conocer directamente los avances del proceso legal y obtener información sobre la situación jurídica de Leal Moncada.