Ante la posible explotación de gas natural en la Cuenca de Burgos, el medio ambiente lleva la batalla ganada, al menos por ahora.
El secretario de Desarrollo Energético, Walter Julián Ángel Jiménez, aseguró que no existe autorización ni proyecto para explotar el yacimiento y que cualquier decisión dependerá de una larga etapa de estudios científicos y ambientales.
El funcionario destacó que la Cuenca de Burgos es una de las regiones con mayor potencial energético del país, con 52 mil 308 kilómetros cuadrados sin asignar, además de extenderse por Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, donde existen importantes reservas de hidrocarburos.
Pese a esa magnitud, subrayó que el proyecto se encuentra “en punto cero”, es decir, únicamente en investigación científica para determinar si existe viabilidad técnica, ambiental y social.
Ángel Jiménez explicó que la instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum es que la protección ambiental esté por encima de cualquier interés de explotación.
Entre las condiciones, dijo, se prohíbe utilizar agua dulce y se exige comprobar que las comunidades no resulten afectadas.
“Estamos en investigación. Pensar que esto se puede desarrollar de inmediato sería un error”, sostuvo.
El secretario reconoció que existen preocupaciones por las experiencias de explotación de gas no convencional en otros lugares, pero señaló que actualmente las regulaciones ambientales son mucho más estrictas y cualquier proyecto tendría que cumplir decenas de requisitos antes de avanzar.
Por ello, insistió en que la prioridad en este momento es generar evidencia científica sobre el potencial de la Cuenca de Burgos y sus posibles impactos, sin que exista una fecha para iniciar su explotación.