Las lluvias registradas durante los últimos días en la frontera de Tamaulipas apenas lograron contener la emergencia hídrica, pero no modificaron el panorama crítico que enfrentan las principales presas internacionales de la región.
A pesar de las precipitaciones, municipios como Reynosa, Matamoros, Río Bravo, Valle Hermoso, Nuevo Laredo, Camargo, Guerrero, Mier, Miguel Alemán y Gustavo Díaz Ordaz continúan en semáforo rojo por la baja disponibilidad de agua.
El secretario de Recursos Hidráulicos, Raúl Quiroga Álvarez, advirtió que los escurrimientos recientes fueron insuficientes para recuperar los niveles de almacenamiento que requieren las presas Falcón y La Amistad, consideradas estratégicas para el abastecimiento de la zona norte.
“La frontera tamaulipeca se mantiene en semáforo rojo por baja disponibilidad de agua”, señaló el funcionario.
Actualmente, la presa Falcón almacena apenas el 16 por ciento de su capacidad, mientras que La Amistad se mantiene por debajo del 19 por ciento, porcentajes que reflejan que la crisis hídrica sigue lejos de superarse.
Quiroga Álvarez precisó que el suministro para consumo humano está garantizado, aunque la limitada disponibilidad de agua continúa afectando las actividades agrícolas y productivas de la región.
El contraste se observa en el sur del estado. Mientras la frontera batalla por cada metro cúbico disponible, el sistema lagunario de la zona conurbada de Tampico, Madero y Altamira alcanzó el 140 por ciento de su capacidad, una condición que calificó como inédita en al menos siete décadas.
Tan solo en la última semana, dicho sistema recibió más de 200 millones de metros cúbicos adicionales, impulsados por el incremento del caudal del río Guayalejo.
El excedente también favoreció la recuperación de otras presas del estado, entre ellas la Ramiro Caballero y la Emilio Portes Gil, que registraron incrementos en sus niveles de almacenamiento.
Así, Tamaulipas vive actualmente dos realidades opuestas: un sur con abundancia histórica de agua y una frontera que, pese a las lluvias, sigue atrapada en la sequía.