Autoridades sanitarias y agropecuarias están liberando hasta 70 millones de moscas estériles por semana en Tamaulipas, una estrategia clave que busca cortar de raíz el ciclo reproductivo de la plaga del gusano barrenador que amenaza al ganado.
El subsecretario de Desarrollo Rural Cuauhtémoc Amaya confirmó que esta acción forma parte del trabajo coordinado con la Federación para enfrentar los brotes activos del gusano barrenador, que actualmente suman 114 casos en el país.
La técnica consiste en dispersar moscas estériles —provenientes en su mayoría de la planta de producción en Panamá— para evitar que la mosca silvestre se reproduzca, reduciendo gradualmente la población de la plaga.
“Se está liberando el 70 por ciento de la producción semanal, es decir, cerca de 70 millones de moscas en la entidad”, explicó el funcionario, al destacar que esta medida es fundamental para contener la expansión del problema.
Sin embargo, advirtió que la cantidad aún resulta insuficiente frente a la magnitud del reto sanitario, ya que se estima que serían necesarias hasta 500 millones de moscas estériles para lograr un control más efectivo en todo el territorio.
A la par de la dispersión aérea, se implementan acciones como el tratamiento con doramectina —con efecto de hasta 60 días—, el control de movilización de ganado y operativos de inspección con apoyo de binomios caninos, para evitar la propagación de animales infectados.
No obstante, el principal obstáculo sigue estando en el campo. Autoridades reconocen que la falta de atención en heridas y ombligos de becerros recién nacidos ha permitido que la plaga continúe su ciclo.
“El 80 por ciento de los casos activos se concentra en ombligos de becerros que no fueron atendidos. Si se corrige eso, se puede reducir gran parte del problema”, subrayó.
En ese sentido, se hizo un llamado urgente a los productores a revisar diariamente su ganado, curar heridas y aplicar medidas preventivas, ya que sin su colaboración será imposible erradicar la plaga, pese a los esfuerzos gubernamentales.