Victoria, Tamaulipas.— La instalación de un nuevo precipitador en el ingenio Pantaleón ha permitido reducir en más del 90 por ciento las emisiones de material particulado derivadas de la quema de la zafra, lo que representa una mejora significativa en la calidad del aire para la población de El Mante, informó Karl Becker Hernández, subsecretario de Medio Ambiente del Gobierno del Estado.
El funcionario recordó que durante años la quema de la zafra generaba una importante dispersión de cenizas, provocando la caída de tizne en viviendas, escuelas y espacios públicos, afectando de manera directa la salud y el entorno de la ciudad.
“Antes era común ver la ciudad llena de ceniza, había afectaciones visibles en casas y escuelas. Hoy la buena noticia es que el ingenio Pantaleón cumplió con su compromiso de instalar este precipitador, que reduce prácticamente arriba del 90 por ciento las emisiones de material particulado”, destacó.
Becker Hernández explicó que este tipo de partículas, al ser inhaladas, pueden generar afectaciones principalmente en los pulmones y en las vías respiratorias, por lo que la reducción de emisiones representa un beneficio directo para la salud de la población.
“El material particulado de las cenizas se puede respirar y ocasionar daños en las vías respiratorias. Por eso es tan relevante este compromiso que ejecutó y cumplió de manera muy puntual el ingenio del Mante en coordinación con el Gobierno del Estado”, señaló.
Detalló que la inversión realizada para la instalación del precipitador y la nueva tecnología en las calderas ronda los 80 millones de pesos, aunque precisó que el costo total de la caldera es mayor.
No obstante, subrayó que el cambio tecnológico ya está en operación este año y comienza a reflejar resultados positivos en la calidad del aire.
En cuanto a la condición del aire en Tamaulipas, el subsecretario indicó que esta varía de acuerdo con las regiones y las actividades productivas, motivo por el cual se están instalando estaciones de monitoreo ambiental en distintas zonas del Estado.
“La zona sur, por las características del sector industrial, del cristalizado y de la petroquímica, presenta volúmenes más altos; mientras que en la zona norte influyen factores como el transporte y otras actividades que generan material particulado”, explicó.
Becker Hernández señaló que la atención a posibles emanaciones contaminantes se realiza con base en las normas de salud y de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), las cuales establecen límites permisibles para partículas como PM2.5 y PM10.
“Estas normas nos indican si los niveles captados en cierto periodo pueden generar afectaciones a la salud. A partir de ahí se identifica el origen, se verifica que las empresas cumplan y se determinan las acciones a seguir”, concluyó.