Altamira. – Con el objetivo de fortalecer la capacidad de respuesta ante contingencias meteorológicas, autoridades municipales iniciaron el protocolo para la actualización del Consejo Municipal de Protección Civil, en coordinación con los tres órdenes de gobierno.
El director de Protección Civil, Romel Martínez Flores, señaló que esta acción es fundamental para mantener una adecuada atención en casos de emergencia, especialmente ante el pronóstico de una temporada activa de lluvias y ciclones tropicales.
Explicó que actualmente se trabaja en la actualización de información para identificar a las familias que podrían resultar afectadas por inundaciones o daños derivados de las precipitaciones, además de capacitar al personal enlace de la Secretaría de Bienestar para notificar oportunamente a quienes habitan en zonas de riesgo.
“Es importante seguir trabajando en la prevención y en el cuidado de las familias. Aunque la zona sur es vulnerable ante tormentas, debemos reforzar las acciones preventivas”, indicó.
Martínez Flores informó que ya se realizó un trabajo de campo en la franja del río, donde alrededor de 500 familias fueron notificadas sobre los riesgos existentes y las medidas que pueden adoptar en caso de una contingencia.
Asimismo, advirtió que algunos sectores que históricamente no registraban inundaciones han comenzado a presentar afectaciones, situación que atribuyó principalmente a la acumulación de basura en canales y drenes pluviales.
“Muchas veces los problemas se generan por arrojar desechos a los sistemas de desagüe, lo que impide el flujo adecuado del agua durante las lluvias intensas”, comentó.
El funcionario destacó que la temporada podría ser particularmente activa, con el pronóstico de hasta 12 tormentas tropicales con potencial ciclónico, por lo que las autoridades mantienen en operación una red de 45 albergues temporales, cifra que podría incrementarse de ser necesario.
Finalmente, reiteró el llamado a la ciudadanía para colaborar con las acciones preventivas y evitar tirar basura en la vía pública, con el fin de reducir riesgos durante la temporada de lluvias.