Empresas del sector petroquímico ubicadas en el corredor industrial atraviesan una etapa crítica al trabajar apenas al 60 por ciento de su capacidad productiva, situación atribuida principalmente a la ausencia de nuevas inversiones en la entidad. Así lo dio a conocer Julio Alfaro Flores, representante de la Sección 200.
El dirigente sindical explicó que el complicado entorno económico ha frenado la contratación de personal, impactando de manera directa tanto a sus agremiados como a trabajadores de la clase obrera en general, quienes enfrentan un panorama de incertidumbre laboral.
Detalló que, aunque el sector está conformado por 25 secciones sindicales, son alrededor de 20 las empresas más relevantes instaladas en la zona, la mayoría enfocadas a la producción de plásticos, las cuales enfrentan problemas similares.
“Prácticamente todas estamos en crisis, aplicando recortes y reduciendo costos. Además, existe una fuerte incertidumbre por el futuro del tratado de libre comercio; si no se mantiene, varias plantas podrían cerrar de manera definitiva”, advirtió.
Alfaro Flores señaló que gran parte de estas empresas operan con pérdidas, lo que mantiene latente el riesgo para la estabilidad laboral de cientos de familias que dependen del sector petroquímico.
De persistir esta tendencia, alertó, podrían registrarse cierres de plantas y despidos masivos, afectando no solo a los trabajadores del ramo, sino a la clase obrera en general de la región.
Pese a este escenario adverso, el líder sindical destacó que los trabajadores continúan cumpliendo con sus labores de manera responsable, apostando por mejorar la productividad como una vía para contribuir a la recuperación del sector.
Finalmente, expresó su confianza en que la situación económica de la industria petroquímica logre estabilizarse en el corto plazo, a fin de evitar mayores afectaciones laborales y económicas en el corredor industrial.