Victoria, Tamaulipas.- La madre de Aranza, Claudia Pardo García, la niña de siete años que murió durante los hechos violentos registrados el pasado 29 de octubre en Matamoros, denunció que el helicóptero que presuntamente disparó contra su familia no solamente hirió de muerte a la pequeña, sino que también persiguió y disparó contra sus otros hijos cuando intentaban escapar.

En su testimonio, la mujer recordó que todo comenzó cuando una de sus hijas manifestó tener miedo por la presencia de la aeronave.

Poco después escuchó una fuerte detonación y su hija mayor le avisó que Aranza había sido alcanzada.

“Mi hija, la grandecita de las cuatro, me dice: ‘Mami, ya mataron a China’. Ella cae sobre mi pierna”, relató.

Desesperada, tomó a la pequeña en brazos y pidió a su esposo que abriera la puerta de la camioneta para salir.

Al intentar bajar, descubrió que también estaba herida de una rodilla y cayó al suelo.

“Entonces yo lo que hago con mi niña en brazos es arrastrarme hacia una parcela”, contó.

Sin embargo, aseguró que el helicóptero continuaba sobrevolando el lugar, mientras su esposo reclamaba a los tripulantes por lo ocurrido.

La situación se agravó cuando su hijo de 13 años recibió la instrucción de buscar ayuda con su abuelo.

Para poner a salvo a sus hermanos, el adolescente comenzó a mover la camioneta en reversa, pero, de acuerdo con la denuncia de su madre, la aeronave los siguió y volvió a disparar.

“Cuando mi niño se echa en reversa la camioneta, ya con mis otros tres hijos menores, el helicóptero los empieza a seguir y les empieza a tirar también a ellos”, denunció.

La mujer sostuvo que sus otros hijos también estuvieron en riesgo de morir, pues los disparos continuaron mientras intentaban alejarse del lugar.

El caso permanece bajo investigación de la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas, que busca establecer la procedencia y determinar las responsabilidades por los hechos.