La posible reapertura parcial de la frontera para la exportación de ganado hacia Estados Unidos mantiene en incertidumbre al sector pecuario de Tamaulipas, que podría quedar fuera de este proceso debido al avance del gusano barrenador.

La reactivación de exportaciones se enfocaría en estados del norte del país como Sonora, Chihuahua y Coahuila, donde no se han registrado casos de la plaga, lo que coloca a Tamaulipas en clara desventaja frente a sus competidores.

El panorama se complica ante la rápida propagación del gusano barrenador en la entidad, situación que prácticamente descarta, por ahora, la posibilidad de retomar los envíos de ganado hacia el mercado estadounidense mientras no se logre contener el problema sanitario.

Las principales zonas ganaderas del estado, ubicadas en municipios como Soto la Marina, Aldama, González, Jiménez, Altamira y Ciudad Victoria, se mantienen en alerta, ya que la presencia de la plaga podría derivar en mayores restricciones sanitarias y pérdidas económicas.

Datos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria señalan que Tamaulipas acumula 111 casos desde diciembre pasado, con al menos 40 detectados en las últimas semanas, confirmando la expansión de esta mosca parasitaria que afecta directamente al ganado.

La situación impacta en un momento clave para el sector, considerando que el estado exporta anualmente entre 100 mil y 150 mil cabezas de ganado bovino. En un ciclo reciente, se alcanzó la cifra de 154 mil 454 becerros y vaquillas enviados al extranjero, posicionando a Tamaulipas entre los principales exportadores a nivel nacional.

Además del impacto comercial, el avance del gusano barrenador pone en riesgo la producción ganadera estatal, que en bovinos alcanza 47 mil 896 toneladas, dentro de un sector que también incluye porcinos, ovinos y caprinos, y que representa una importante fuente de empleo y sustento para miles de familias en zonas rurales.