La Guardia Estatal atiende en promedio 90 reportes de violencia familiar cada semana en el municipio de Altamira; sin embargo, solo una parte de estos casos concluye con una denuncia formal ante las autoridades competentes, informó el delegado regional de la corporación en la zona sur, Ludwing Porras Rangel.
El comisario explicó que la violencia familiar continúa siendo una de las incidencias más frecuentes que atienden los elementos estatales, por lo que hizo un llamado a las vÃctimas y a sus familiares para presentar las denuncias correspondientes y permitir que las instituciones den seguimiento legal a cada caso.
Porras Rangel señaló que es indispensable fortalecer la cultura de la denuncia y mantener una coordinación estrecha con las dependencias encargadas de brindar atención y protección a las mujeres, con el objetivo de garantizar que las vÃctimas reciban acompañamiento y acceso a la justicia.
En otro tema, el delegado regional advirtió sobre los riesgos de que la ciudadanÃa decida hacer justicia por propia mano, luego del incidente ocurrido en la colonia Obrera de Tampico, donde vecinos retuvieron y golpearon a dos hombres señalados de un presunto intento de robo.
Precisó que, al no existir una denuncia formal por el delito que se les atribuÃa, los dos individuos fueron puestos a disposición de la autoridad únicamente por alteración del orden público, situación que evidencia la importancia de seguir los procedimientos legales.
El mando de la Guardia Estatal reiteró que cualquier persona que participe en agresiones contra un presunto responsable puede enfrentar consecuencias legales, por lo que exhortó a la población a reportar los hechos al número de emergencias y permitir que las autoridades realicen las investigaciones correspondientes.