El Mante, Tamaulipas.- La explosión registrada durante la madrugada de este lunes en una vivienda de la colonia Miguel Alemán no solo dejó a seis integrantes de una familia gravemente lesionados, sino que también exhibió las deficiencias en la capacidad de respuesta del sistema de emergencias del Gobierno Municipal.
El siniestro ocurrió alrededor de las 00:31 horas en un domicilio ubicado sobre la calle Ceferino Fajardo Luna, entre Luis Cabrera y Vasconcelos.
De acuerdo con los primeros reportes, una presunta acumulación de gas provocó una fuerte explosión que derivó en un incendio.
Entre las víctimas se encuentran una maestra jubilada, su hija, su yerno y tres menores de edad, de 16, 12 y 3 años. Los tres niños fueron reportados graves y con pronóstico reservado.
Los primeros en responder no fueron las ambulancias, sino los propios vecinos, quienes arriesgaron su integridad para rescatar a la familia entre las llamas antes de la llegada de los cuerpos de emergencia. Posteriormente arribaron elementos del Heroico Cuerpo de Bomberos y de la Guardia Estatal.
Sin embargo, la emergencia dejó al descubierto la falta de capacidad de respuesta del municipio.
De acuerdo con información recabada por El Mercurio de Tamaulipas, las ambulancias que prestan servicio al Ayuntamiento no pudieron ser movilizadas de inmediato debido a que no contaban con combustible y, además, no estaban disponibles las llaves de una de las unidades, situación que retrasó la atención de los lesionados.
Ante ello, la emergencia obligó a improvisar los traslados.
Un menor de tres años fue llevado en motocicleta para recibir atención médica urgente; otros dos menores fueron trasladados en una unidad de ataque rápido del Cuerpo de Bomberos, mientras que los tres adultos lesionados fueron llevados en patrullas de la Guardia Estatal.
Horas más tarde fue necesario que un helicóptero del Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM) arribara a El Mante para trasladar vía aérea a una de las personas lesionadas a un hospital con mayor capacidad resolutiva.
Mientras las autoridades investigan si la explosión fue provocada por una acumulación de gas, aunque vecinos también reportaron fallas y cortocircuitos en un transformador cercano durante el domingo, el caso abrió cuestionamientos sobre la capacidad operativa del sistema de emergencias municipal.
Habitantes señalaron que las ambulancias no llegaron cuando más se necesitaban y consideraron insuficiente la infraestructura prehospitalaria para una ciudad del tamaño de El Mante, al asegurar que la respuesta inicial recayó prácticamente en ciudadanos, bomberos y elementos de la Guardia Estatal.
El director de Protección Civil Municipal, Edgar Ayala, hijo del primer regidor del Ayuntamiento, Isaac Ayala, quedó en el centro de las críticas por la respuesta de la corporación durante la emergencia.
En respuesta, Edgar Ayala aseguró que Protección Civil no fue alertada oportunamente debido a que el sistema de emergencias 911 no envió ningún reporte a la base sobre el incendio ocurrido durante la madrugada.
Sostuvo que la dependencia tuvo conocimiento del hecho hasta que una de las personas lesionadas fue trasladada en un vehículo particular a sus instalaciones, momento en el que se activó la movilización de los cuerpos de auxilio hacia la vivienda siniestrada.
La emergencia, que mantuvo en riesgo la vida de tres menores de edad y tres adultos, dejó en evidencia la necesidad de revisar los protocolos de respuesta y la disponibilidad inmediata de las unidades de emergencia, luego de que los primeros auxilios dependieran principalmente de la intervención de vecinos, bomberos y corporaciones estatales.