La temporada de Cuaresma mantiene activo el sector pesquero de Tamaulipas, donde el incremento en la demanda de pescados y mariscos detonó una intensa movilización en zonas de captura, cooperativas y centros de distribución.

De acuerdo con información de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA) y la Secretaría de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura del Gobierno de Tamaulipas, municipios como San Fernando, Soto la Marina, Matamoros y Altamira concentran gran parte de la actividad pesquera estatal, intensificando operaciones durante esta temporada de alto consumo.

La producción anual en la entidad oscila entre 22 mil y 30 mil toneladas, cifra que depende de factores como las vedas, las condiciones climáticas y el comportamiento del mar. Este volumen representa una derrama económica estimada entre 900 y 1,200 millones de pesos al año.

El camarón se mantiene como la especie de mayor valor comercial por su alta demanda y precio en el mercado. Sin embargo, también destacan capturas de jaiba, lisa, mojarra, carpa, tiburón, cazón, ostión y huachinango, productos destinados tanto al consumo local como a mercados regionales.

Gran parte de la actividad se desarrolla en sistemas lagunarios y en el litoral del Golfo de México, donde miles de pescadores dependen de jornadas sujetas al clima y a periodos de restricción establecidos para proteger las poblaciones marinas.

La mayor producción proviene de la pesca ribereña con embarcaciones menores, especialmente en la Laguna Madre, considerada la zona pesquera más importante del estado y una de las más productivas del país, donde durante la Cuaresma la actividad alcanza uno de sus picos más intensos del año.