El decreto federal que abrió la puerta a la regularización de cientos de miles de vehículos extranjeros terminó el 31 de diciembre del 2025, pero el ingreso de “chocolates” por Tamaulipas se mantiene prácticamente en los mismos niveles del año pasado, convirtiendo a la frontera estatal en una virtual “coladera”.

“Ésto hace evidente la actividad de una red comercial que convirtió a la importación de unidades usadas en negocio que sigue operando aún sin el decreto”, admitió Juan Manuel Zúñiga Maldonado, presidente de la ONAPAFA.

El dirigente precisó que antes del decreto, el ingreso de vehículos norteamericanos destinados a la venta mantenía un movimiento estable, pero pese a que ya no aplica ese beneficio el número de unidades que cruzan a Tamaulipas se acerca a las 200 por semana.

“La demanda sigue y amplió ese mercado para comerciantes y compradores”, indicó, para agregar que pese a la amenaza permanente de decomisos, continúa registrándose una demanda por parte de familias que buscan hacerse de un patrimonio por esta vía ante los elevados precios del mercado nacional, tanto de automóviles nuevos como seminuevos.

Zúñiga Maldonado hizo énfasis en que el término del decreto dejó un vacío para miles de propietarios de unidades extranjeras que ya tenían en suelo mexicano y que a estas alturas siguen buscando cómo regularizar su situación patrimonial “y empeora esta situación el hecho de que el flujo de vehículos no se detiene porque no cede la demanda de los mismos”.

“Es un mercado en donde la demanda sigue vigente”, subrayó.

Como antecedente, en el tiempo que operó el programa federal, Tamaulipas fue una de las entidades con mayor número de regularizaciones en México, superando las 500 mil unidades legalizadas.

La cifra refleja por sí misma la magnitud de este fenómeno en el Estado”, concluyó.