Altamira, Tamaulipas.- En los Servicios de Salud de Tamaulipas hay aniversarios que no requieren pastel, pero sí mucha resistencia. Edgar Ulises Ramos Azuara cumplió este 16 de mayo dos años de haber sido reinstalado oficialmente en su puesto… aunque sin recibir salario.
“Hoy cumplo dos años de haber sido reinstalado y sin sueldo”, resumió el trabajador adscrito a la Jurisdicción Sanitaria Número 12, en Altamira, donde diariamente acude a laborar pese a acumular 39 quincenas sin pago.
El caso arrastra una historia burocrática que comenzó desde septiembre de 2014, cuando fue despedido durante la administración estatal encabezada por Egidio Torre Cantú y teniendo como secretario de Salud al doctor Norberto Treviño García Manzo.
Tras años de litigio, Edgar Ramos logró obtener una resolución firme que ordenó su reinstalación el 16 de mayo de 2024. El detalle administrativo —y casi anecdótico— es que volvió al trabajo, pero no al sistema de pagos.
Documentos oficiales enviados a autoridades estatales y sanitarias evidencian que, pese a la resolución laboral y a diversos amparos federales concedidos para obligar el cumplimiento del laudo, el trabajador continúa atrapado entre oficios, trámites y dilaciones.
El denunciante sostiene que las actuaciones avanzan únicamente bajo presión judicial y acusa presuntas omisiones que podrían constituir violaciones al debido proceso, acceso efectivo a la justicia y legalidad laboral.
Entre las irregularidades denunciadas figuran retrasos para emitir oficios de embargo, negativa de aplicar medidas de apremio y omisiones para asegurar cuentas bancarias destinadas al cumplimiento del pago ordenado por la autoridad laboral.
Mientras tanto, el trabajador continúa presentándose en su centro laboral en Altamira, convertido quizá en uno de los pocos casos donde la reinstalación terminó siendo más simbólica que salarial.